¡๐ฉ๐๐๐๐๐๐๐๐ ๐ ๐๐ ๐๐๐๐๐๐ ๐บ๐๐๐๐๐๐!
El ocaso cae lentamente, envolviendo con su manto todo lo que se presenta a su paso. En el centro de las ciclรณpeas rocas sagradas, me encontraba en ese solemne dรญa, dejรกndome baรฑar por los ocres colores que suavemente acariciaban mi desnuda piel, mientras los cada vez mรกs tenues rayos traspasaban mi interior, llenรกndome de una energรญa que tan solo en ese dรญa se podรญa conseguir. Allรญ estaba yo, a la espera de la hora brujeril, donde el presente, el pasado y el futuro se funden en un รบnico espacio-tiempo, confiando en que la delgada lรญnea que separa lo real de lo que no lo parece deje de existir, momento propicio para traspasar el rasgado velo que une unos mundos que el resto del aรฑo han de permanecer alejados, sin saber muy bien la causa. Donde el concepto de tiempo que tenemos se desvanece, porque este, si acaso existe en ese otro lado, es diferente. Ahรญ me encontraba yo, confiando, siempre esperando al gran dรญa, el mรกgico momento ...