๐‘ฌ๐’ ๐’…๐’Š́๐’‚ ๐’’๐’–๐’† ๐‘ณ๐’Š๐’”๐’ƒ๐’๐’‚ ๐’•๐’†๐’Ž๐’ƒ๐’๐’́ (๐Ÿ๐Ÿ•๐Ÿ“๐Ÿ“)


                                            Ruinas del comvento de Carmo en Lisboa. Crรฉdito Wikipedia.

En ocasiones sin saber el motivo ni la razรณn, hay personas que se encuentran de la noche a la maรฑana envueltos en sucesos que escapan a su control. El mundo que conocรญan hasta entonces se desmorona sรบbitamente, provocando que lo cotidiano de sus vidas desaparezca para nunca mรกs recuperar lo que perdieron. La vida de las mujeres y hombres que han sobrevivido a alguna clase de catรกstrofe, queda empaรฑada y ya nada vuelve a ser igual. El trauma sufrido deja una huella indeleble en las frรกgiles mentes de los seres humanos, secuelas que en ocasiones tambiรฉn quedan reflejados en los cuerpos mutilados por el espanto vivido.

    Una vez pasado por un trance de estas caracterรญsticas, solo nos quedan dos opciones: hundirnos en la miseria, regodearnos en nuestra mala suerte, compadecernos de nosotros mismos de por vida condenรกndonos y condenando a los que nos rodean a una amargura sin fin; o, por el contrario, sacar fuerzas de donde quizรก ni tan siquiera quedan para seguir adelante, aprendiendo a vivir y a sacar el mรกximo provecho de la nueva situaciรณn que se nos presenta.

    Porque la verdad es que nos guste o no, la situaciรณn que debemos afrontar despuรฉs de haber sufrido un desastre nos marcarรก para siempre, viรฉndonos inmersos en una situaciรณn en la que por mucho que lo intentemos no podremos volver atrรกs, a ese punto de partida donde aรบn ajenos a lo que nos esperaba transitรกbamos con ingenuidad pensando que a nosotros jamรกs no ocurrirรญa nada que perturbase nuestra paz, porque esas cosas les pasan a los demรกs. Imposible recuperar nuestra rutina, lo que nos era familiar y nos hacรญa sentir seguros, nuestra zona de confort, esa que habรญamos creado para aislarnos de todo mal y que ahora vemos con horror como se derrumba en segundos. Una vez casi recuperados del primer impacto, tomamos conciencia de que a partir de aquรญ debemos comenzar a resurgir de las cenizas, aprendiendo a construir un nuevo mundo, nuestro mundo.

    Esto es lo que les ocurriรณ a todas esas personas que el 1 de noviembre de 1755, se levantaron sin saber que poco despuรฉs ya nada volverรญa a ser igual. El terremoto de Lisboa, marcรณ un antes y un despuรฉs en las vidas de todos los que sufrieron en carne propia sus consecuencias. La tierra, quiรฉn sabe si cansada de no ser cuidada, decidiรณ sacudirse ese Dรญa de Todos los Santos, desde entonces nada serรญa lo mismo. Aquรญ intentarรฉ analizar unos hechos que marcaron a unas gentes que despertaron en un mundo que, para bien o para mal, marcรณ un punto de inflexiรณn en sus vidas.


Dรญa de Todos los Santos

    Primer dรญa del mes de noviembre del aรฑo 1755, un Dรญa de Todos los Santos que se presentaba para los lisboetas como una fecha para el recogimiento y la oraciรณn, un momento para pararse y recordar a aquellos que un dรญa partieron de este mundo corpรณreo a ese otro, donde lo etรฉrico no es vistos por los ojos de la mayorรญa de los mortales. Dรญa de Todos los Santos, un dรญa para recordar a los que ya no estรกn, y que quedรณ grabado en la mente de todos los que tuvieron la desdicha de vivir ese fatรญdico suceso.

    Pero lo que no sabรญan las gentes que acudรญan en masa a los templos es que ese 1 de noviembre de 1755 iba a ser recordado no solo por ellos, tambiรฉn por las generaciones futuras. Una fecha inolvidable para los que sufrieron en carne propia la furia de una Tierra que se sacudiรณ con fuerza, haciendo que su furor se sintiese en prรกcticamente todo el mundo.

   Entre las 9:30 horas y las 9:40 horas aproximadamente, la tierra se agitรณ con gran violencia provocando un maremoto cuyo epicentro se situรณ en el ocรฉano Atlรกntico, se cree que el origen podrรญa estar en la falla que une las Azores con Gibraltar. En cualquier caso no estarรญa a mรกs de 300 kilรณmetros de la capital portuguesa. Como iremos viendo, no solo afectรณ a Portugal, se ensaรฑรณ tambiรฉn con muchos otros paรญses, aunque lo que sรญ es cierto que todo el sur de la Penรญnsula Ibรฉrica fue la mรกs damnificada.

    Segรบn los geรณlogos la magnitud de este terremoto pudo ser de 7 puntos en la escala Richter, aunque no pocos piensan que incluso llegรณ a 9. Esto unido a la larga duraciรณn, se habla que pudo durar de 7 a 9 minutos; aunque hay que decir, que otras fuentes aseguran que no durรณ mรกs de 3 minutos y medio, llegando como mucho a 6, hizo que ese Dรญa de Todos los Santos se convirtiese en un verdadero infierno, no solo para la zona mรกs castigada, que como hemos dicho fue el sur peninsular, tambiรฉn para paรญses que se encontraban tan distantes que se hace difรญcil creer que pudieran sentir sus consecuencias. Para mรกs desgracia, este terrible sismo vino acompaรฑado por 3 tsunamis que levantaron olas de entre 6 y 20 metros, y si esto fuese poco se desatรณ un terrible incendio, todo esto contribuyรณ a que Lisboa quedase casi totalmente devastada.

    Hay un suceso que hay que tener presente antes de entrar en materia y analizar todos los hechos, se trata de recordar al lector que desgraciadamente este no era el primer desastre de estas caracterรญsticas que sufrรญa la capital portuguesa, ya que en la madrugada del 26 de enero del aรฑo 1531 Lisboa quedรณ arrasada por un terremoto, que si hacemos caso a los datos de la รฉpoca fue de magnitud 8, dejando cuantiosos daรฑos materiales y unas 30.000 vรญctimas, aunque advertimos que esta cifra bien pudiera no ajustarse a la realidad. Dado que hablamos de unos tiempos donde los registros no eran demasiado fiables.

    Nos situamos en una รฉpoca, donde la fe unida a la supersticiรณn creaba un caldo de cultivo que daba lugar a fabular sobre las causas de los desastres, que evidentemente se atribuรญan a la ira de Dios, que como Ser Todopoderoso podรญa castigar a sus pecadores hijos por mรบltiples motivos. En esta vorรกgine que debiรณ de desatarse cuando ocurriรณ semejante catรกstrofe, no nos debe extraรฑar que las gentes que sufrieron en carne propia tan tremendo zarpazo buscasen a quienes culpar, y esto fue lo que hicieron los monjes de la ciudad de Santarem, no dudando en responsabilizar de lo ocurrido a los cristianos nuevos, es decir, a aquellos que practicando el judaรญsmo o el islam se habรญan convertido al cristianismo, tambiรฉn eran denominados de esa forma sus descendientes aunque hubiesen pasado varias generaciones. Todas estas gentes fueron responsabilizadas por las desgracias que asolaron Lisboa en ese aรฑo. Curiosamente o no tan curiosamente, en el terremoto sufrido en 1755, nos encontramos con sectores que vertieron acusaciones muy parecidas.

    Pero no conviene desviarnos por lo que vamos a seguir hablando del terremoto de 1755, el desastre ocasionรณ grietas de hasta 5 metros de ancho en todo el centro de Lisboa, podemos imaginar los destrozos y las vidas que se perdieron. Desgraciadamente, este dรญa no habรญa hecho mรกs que comenzar, porque 40 minutos despuรฉs del terremoto, tres tsunamis de entre 6 a 20 metros se tragรณ el centro de la ciudad y todo el puerto. Asรญ y todo la situaciรณn podรญa empeorar, como hemos dicho la catรกstrofe casi despertรณ a los lisboetas el 1 de noviembre, un dรญa en que las familias al completo acudรญan a escuchar misa para rendir culto a sus difuntos, en donde como parte de esa tradiciรณn las iglesias se encontraban llenas de velas encendidas por los devotos en memoria de los que ya no estรกn. Estas velas que se encontraban repartidas por las iglesias de toda la ciudad, fueron segรบn se cree, las que provocaron los diferentes incendios que rรกpidamente se extendiรณ por toda la ciudad. Llamas que devoraron todo lo que el terremoto no habรญa destruido. Incendios que aparecรญan en diferentes puntos, y que no pudieron ser sofocados hasta 5 dรญas mรกs tarde.

    El espanto que vivieron los que sobrevivieron posteriormente, un horror que se prolongรณ por dรญas e incluso meses despuรฉs de la hecatombe, queda reflejado de alguna forma en los restos hallados en el aรฑo 2005 por el arqueรณlogo portuguรฉs Miguel Telles Antunez. El seรฑor Antunez, encuentra una fosa comรบn con 3.000 cuerpos bajo el claustro del convento de Nuestra Seรฑora de Jesรบs ubicado en Lisboa, segรบn cuenta este prestigioso arqueรณlogo entre los restos pudo descubrir que estas personas no solo habรญan muerto aplastadas por quedar bajo toneladas de escombros, o achicharradas por el fuego; en este lรณbrego lugar aparecieron numerosas personas con claros signos de haber sido asesinadas, e incluso habรญa pruebas de canibalismo. Nada extraรฑo en una catรกstrofe de estas dimensiones, el sufrimiento, la desesperaciรณn ocasiona que el ser humano pierda la cordura haciรฉndole cometer actos que jamรกs hubiese imaginado. Las situaciones lรญmites suelen sacar lo peor de nosotros mismos, aunque en ocasiones tambiรฉn sacan lo mejor.

    Importante es puntualizar que aunque se llama Terremoto de Lisboa, no se sintiรณ solo en esa ciudad, Espaรฑa y el resto de Portugal tambiรฉn sufren la embestida de este desastre haciรฉndose notar con especial virulencia en todo el sur peninsular. No obstante como dijimos anteriormente, esta catรกstrofe sacudiรณ gran parte del planeta, continentes como: Europa, Amรฉrica y รfrica sintieron el zarpazo de esta hecatombe. Notรกndose en mayor o menor medida en lugares como: Groenlandia, Suecia, Noruega, en Finlandia se sintieron las ondas sรญsmicas; las Antillas, Madeira, Gran Bretaรฑa, Irlanda. En Marruecos fallecieron 10.000 personas; en cuanto a la capital de Argelia, Argel, fue casi destruida en su totalidad. En Espaรฑa el seรญsmo se hizo notar de sur a norte dejando la cifra de 5.300 muertos. Como vemos, un terremoto de una gran magnitud y que se cobrรณ vรญctimas en diferentes puntos del planeta.


Lisboa arrasada

    Este Gran Terremoto de Lisboa tuvo mucha importancia, ya que un sector de la poblaciรณn comienza a cuestionarse la intervenciรณn divina y pasa a reconocer que son las fuerzas de la naturaleza las responsables, por lo que empiezan a preguntarse por las causas reales que provocan estos desastres. Un dato tambiรฉn importante, es que el temblor que asolรณ a Lisboa fue el primero que llegรณ a documentarse en Europa. La duraciรณn y magnitud del terremoto hizo que en poco tiempo la ciudad quedase devastada, de lo poco que quedรณ en pie se encargรณ el fuego que, como si de un monstruo hambriento se tratase, devorรณ lo poco que fue encontrando a su paso. Durante los 5 dรญas que Lisboa ardiรณ como una tea, dos tercios de la ciudad quedรณ totalmente calcinada.

    A estas alturas es fรกcil imaginar que los muertos se cuenten por cientos, tampoco nos debemos olvidar de las personas que quedaron atrapadas bajo los escombros, muchas de ellas fallecieron esperando en su angustia ser rescatadas, rescate que nunca llegรณ o llegรณ demasiado tarde. Otros con mรกs suerte fueron puestos a salvo, para mรกs tarde encontrar la muerte debido a las terribles heridas que sufrieron, y aรบn otros, muchos de los que consiguieron sobrevivir, quedaron con lesiones fรญsicas o psรญquicas que les acompaรฑaron el resto de sus vidas.

    Hay un dato que cuanto menos pude parecer curioso, y es que segรบn cuentan algunas crรณnicas de la รฉpoca, antes de llegar la gran ola que aniquilรณ media ciudad y el puerto arrasando tantas vidas humanas, los animales huyeron a la zona mรกs alta de la ciudad. Quizรก este hecho se ha magnificado, porque lo cierto es que entre los restos hallados, tambiรฉn se encontraban una gran cantidad de animales. Pero quiรฉn sabe, quizรก algunos intuyendo el desastre pudieron salvar sus vidas.

    Siguiendo con el coste humano y para que nos hagamos una idea de la virulencia de este Gran Terremoto, se calcula que tan solo en la capital portuguesa, que entonces contaba con 275.000 habitantes, pudieron morir entre 60.000 y 100.000 personas. Pero si pensamos que la situaciรณn no podรญa ponerse peor nos equivocamos, las cรกrceles al igual que otros edificios se derrumbaron ocasionando que muchos criminales escaparan, seres sin escrรบpulos que se dedicaron a cometer actos a cuรกl mรกs deleznable, por lo que no dudaron en violar, asesinar, saquear, contribuyendo con sus despreciables actos a que el horror aumentase entre los que habรญan sobrevivido al desastre. Tanto fue el desorden que inundaba la ciudad, que se hizo necesario levantar patรญbulos en las zonas altas para ajusticiar en el acto a los que cometรญan semejantes tropelรญas.

    Ya fuese por el terremoto, por la gran ola o por el fuego, de todos los edificios que habรญa en Lisboa el 85% fueron totalmente destruidos. Entre ellos el Teatro de la ร“pera que fue inaugurado pocos meses atrรกs, quedรณ completamente arrasado siendo pasto de las llamas, sufriendo el Palacio Real la misma suerte. La destrucciรณn tambiรฉn se ensaรฑรณ con la cultura, aniquilando obras irrecuperables, la Biblioteca Real contaba con 700 volรบmenes aparte de numerosas obras de artes, entre los que se encontraban pinturas de destacados artistas como: Tiziano, Rubens, Correggio... todo se perdiรณ. Muchos expertos no dudan en comparar el valor que se encontraba dentro de la Biblioteca Real con el que en su tiempo tuvo la Biblioteca de Alejandrรญa, destruida en este caso no por las fuerzas de la naturaleza sino por la acciรณn del hombre. Los Archivos Reales no escaparon a la furia del seรญsmo, en este lugar se guardaba mucha documentaciรณn histรณrica, entre ellos los relativos a las exploraciones llevadas a cabo por Vasco de Gama. Todo desgraciadamente, irrecuperable.

    Las iglesias tampoco se libraron dejando bajo sus escombros a los fieles que habรญan acudido a escuchar misa en tan seรฑalado dรญa. El hospital pรบblico mรกs grande de su รฉpoca, conocido como Hospital Real de Todos los Santos fue arrasado por un incendio que hizo imposible salvar a los enfermos que se encontraban en sus camas, hallando una muerte horrible al ser abrasados por las llamas.


El influyente marquรฉs de Pombal

    Una vez visto el desastre y el resultado de este devastador terremoto, vamos a situarnos en el marco polรญtico y social de la รฉpoca en el momento en que ocurrieron los hechos narrados, ya que este desastre tuvo consecuencias polรญticas. Los planes que Portugal tenรญa para las colonias se vieron seriamente truncados y amenazados, creando tensiones y dificultades.

    En el tiempo que ocurrieron estos sucesos Josรฉ I era el rey de Portugal, llamado tambiรฉn el Reformador, aunque hay que decir que dicho apodo se lo debe mรกs bien a la labor que hizo su primer ministro el marquรฉs de Pombal. Josรฉ I consigue el trono con 35 aรฑos cuando su padre Juan V fallece. Pero quizรก porque la corona le pesaba demasiado, o quiรฉn sabe si por otros asuntos, nombrรณ con presteza a Sebastiรฃo Josรฉ de Carvalho e Mello, tambiรฉn conocido como conde de Oeiras y aรบn mรกs como marquรฉs de Pombal, su primer ministro. A partir de aquรญ Pombal consigue plenos poderes para hacer y deshacer a su antojo, algo que no sentรณ nada bien a los nobles de antigua cuna. Si unimos que el marquรฉs provenรญa de una familia de la baja nobleza venida a menos, junto a que despreciaba a estos nobles por considerarlos extremadamente corruptos, tenemos el cรณctel perfecto para que estos aristรณcratas sintiesen una inquina especial hacia el elegido del rey.

    Hay que destacar, que el marquรฉs de Pombal, fue uno de los mรกs importantes representantes del despotismo ilustrado en Portugal en el siglo XVIII, no por casualidad conocido como Siglo de las Luces. A pesar de sus detractores, hay que reconocer que Pombal tuvo una dilatada carrera diplomรกtica acometiendo fundamentales reformas durante el reinado de Josรฉ I, entre ellas podemos destacar que bajo su mandato puso fin a la Inquisiciรณn asรญ como los autos de fe sin permiso del gobierno; tambiรฉn modernizรณ la enseรฑanza; aboliรณ la esclavitud, aquรญ hay que puntualizar que aunque la eliminรณ de las colonias de la India, no ocurriรณ lo mismo con Brasil; reformรณ la Universidad de Coรญmbra; igualmente se preocupรณ por reorganizar al ejรฉrcito y a la marina; en cuanto a los llamados cristianos nuevos, hizo todo lo posible por terminar con la discriminaciรณn que sufrรญan desde hacรญa tiempo; pero quizรก lo mรกs importante fue las diferentes reformas econรณmicas que acometiรณ. Estos y otros actos, hicieron que el odio que los nobles le tenรญan aumentase pensando que el cargo se le habรญa subido a la cabeza, rechazรกndolo abiertamente por considerarlo un nuevo rico.

    Es cierto que muchos, debido a que el rey delegaba cada vez mรกs responsabilidades en Sebastiรฃo, lo consideraban un dictador, lo que ocasionaba que sus enemigos no dejasen de aumentar. Todo esto se agravรณ, cuando el rey en el aรฑo 1758 sufre un atentado que no obtuvo el resultado deseado, ya que no consiguieron matarlo, tan solo fue herido. Pombal no duda en culpabilizar a los jesuitas, asรญ como a la noble familia de los Tรกvoras, mรกs en concreto a la marquesa de Tรกvora y al duque de Aveiros, no tuvo misericordia alguna ni con las mujeres ni los hijos de esta familia, persiguiรฉndolos de forma implacable hasta conseguir que todos los que Pombal consideraba culpables fuesen ejecutados el 13 de enero de 1759. Los bienes tanto de los jesuitas como de los nobles ajusticiados fueron a parar al Estado, pero no contento consiguiรณ que en ese mismo aรฑo de 1759 Josรฉ I decretara la expulsiรณn de la Compaรฑรญa de Jesรบs. En este aรฑo fue cuando el rey otorga a Sebastiรฃo Josรฉ de Carvalho e Mello el tรญtulo de conde de Oeiras, siendo aรฑos mรกs tarde en 1769 cuando es nombrado marquรฉs de Pombal.

    Pero con la muerte de Josรฉ I el 24 de febrero de 1777 el marquรฉs de Pombal sufre un importante revรฉs, al rey le sucede su hija Marรญa I de Portugal, tanto ella como su esposo Pedro III sentรญan un profundo desprecio por el marquรฉs, una inquina que en parte se debรญa a como Pombal habรญa tratado a la familia de los Tรกvora. La nueva reina no dudรณ en acusarlo de corrupciรณn, el acoso sufrido por sus enemigos lo llevรณ a tener que abandonar Lisboa, aunque en su defensa no dudรณ en culpabilizar al padre de la reina de las acciones que habรญa tenido que llevar a cabo, lo que hizo, como es lรณgico, que la reina Marรญa se revolviese aรบn mรกs en contra del marquรฉs. Expulsado de la corte, terminรณ recluido el resto de su vida en una de sus propiedades, muriendo el 8 de mayo del aรฑo 1782, cuando faltaban escasos dรญas para que cumpliese 83 aรฑos. Si nos hemos parado en dar unas pinceladas sobre este personaje, no ha sido por casualidad, ya que el marquรฉs de Pombal es una figura fundamental en el Gran Terremoto que sufriรณ Lisboa en 1755 como veremos a continuaciรณn.


La reconstrucciรณn del marquรฉs de Pombal

    Lejos de juzgar los actos del marquรฉs, de si fue o no un dictador, lo que sรญ hay que reconocer es el importante papel que jugรณ en el terremoto que asolรณ el paรญs vecino en 1755. Lo primero que hizo fue establecer la ley marcial, su pronta actuaciรณn evitรณ que los lisboetas sufriesen las temidas epidemias, con presteza organizรณ a diferentes equipos para que cuanto antes los miles de muertos fuesen enterrados, se dice que en pocos dรญas se dio sepultura a unas 40.000 personas; tambiรฉn se encargรณ de que los bomberos sofocasen los diferentes incendios que se producรญan en distintos puntos de la ciudad. Otra medida que tomรณ de forma inmediata fue la de distribuir alimentos entre los supervivientes, evitando asรญ mรกs muertes.

   Rรกpidamente, los trabajos de desescombros dejaron la ciudad lista para comenzar a ser reconstruida, la labor finalizรณ en 1806. Cuando comenzรณ la reconstrucciรณn de Lisboa, Pombal se asegurรณ de rodearse de los mejores arquitectos e ingenieros, dรกndoles pautas para que las nuevas edificaciones pudieran resistir futuros seรญsmos. Para asegurar el รฉxito, no se dudรณ en llevar a cabo numerosos ensayos para probar la seguridad de la nueva Lisboa que iban a levantar. Para ello contรณ con la inestimable ayuda del arquitecto e ingeniero portuguรฉs Manuel da Maia, quien fue el encargado de coordinar las labores de reconstrucciรณn de la capital; Eugรฉnio dos Santos de Carvalho, ingeniero militar y arquitecto que llevรณ a cabo la reedificaciรณn de la Baixa Pombalina de Lisboa, nombre que se le puso en honor al marquรฉs de Pombal, ademรกs participรณ en restablecer otros edificios, todo bajo la direcciรณn del ingeniero y arquitecto Carlos Mardel. Mardel fue uno de los principales responsables del resurgimiento de la nueva capital portuguesa, a รฉl se le encomendรณ la tarea de fortificar la ciudad, rehaciendo numerosos edificios, dejando su huella personal en cada una de sus obras. En favor del marquรฉs de Pombal, hay que decir que a dรญa de hoy en la ciudad se pueden ver todavรญa los edificios y plazas construidos bajo su mandato, siendo visitada por los curiosos turistas que pasean por las actuales calles de la capital portuguesa.

    La importancia de este Gran Terremoto radica en que marcรณ un antes y un despuรฉs, dando lugar al nacimiento de la sismologรญa tal como la conocemos hoy en dรญa, y todo esto fue gracias a que los cientรญficos comenzaron a estudiar el fenรณmeno alejados de los dogmas que dictaba la fe. Hay que tener presente que este terremoto se cree que pudo ser el primero del que no se culpรณ a Dios de forma directa, siendo atribuido a las fuerzas de la naturaleza, lo que supuso un gran paso dentro de la mentalidad de esos tiempos donde la religiรณn era la base de casi todo, por no decir de todo. El pensamiento ilustrado hizo que la racionalidad comenzase a adueรฑarse de las mentes de los que ya no se conformaban con castigos divinos, personas que buscaban respuestas en la ciencia haciendo que ese aรฑo de 1755, se convirtiese en un aรฑo especialmente importante para conseguir grandes avances en la ciencia y en la ingenierรญa.

    El aporte que el marquรฉs de Pombal hizo a la sismologรญa fue fundamental, tomando como ejemplo lo que hiciera en Espaรฑa Fernando VI (como veremos mรกs adelante), redacta una serie de 13 preguntas mรกs una extra. El cuestionario que elaborรณ, mรกs amplio que el espaรฑol, fue enviado a las diferentes parroquias de Portugal. La serie de preguntas que paso a exponer a continuaciรณn, las recojo de la obra Fรญsica en la tierra, donde en el artรญculo titulado: El terremoto de Lisboa de 1 de noviembre de 1755 Josรฉ Manuel Martรญnez Solares, jefe del รrea de Geofรญsica del Instituto Geogrรกfico Nacional habla del terremoto que nos ocupa. Las preguntas que Martรญnez Solares expone en su trabajo de forma magistral, y que realizรณ en su dรญa el marquรฉs de Pombal son las siguientes:

1- ¿A quรฉ hora empezรณ el terremoto y cuรกnto durรณ?

2- ¿Notรณ un impulso mayor hacia un lado que en otro?

3- ¿Quรฉ nรบmero de casas se arruinaron en cada parroquia? ¿Habรญa edificios notables y en quรฉ estado quedaron?

4- ¿Quรฉ clase de personas murieron? ¿Habรญa algunos nobles?

5- ¿Quรฉ novedades se observaron en el mar, rรญos o fuentes?

6- ¿La marea, primero subiรณ o bajรณ; cuรกnto creciรณ mรกs de lo normal, cuantas veces se observรณ el flujo o reflujo extraordinario? ¿Cuรกnto tiempo tardo en bajar el agua y en volver a subir?

7- ¿Hubo algunas grietas en el suelo, quรฉ se observรณ en ellas, y si reventรณ alguna fuente de nuevo?

8- ¿Quรฉ medidas se adoptaron en cada lugar por el sacerdote, por los militares o por los ministros?

9- ¿Se repitieron los terremotos? ¿Cuรกndo? ¿Quรฉ daรฑos causaron?

10- ¿Recuerda si han sucedido anteriormente otros terremotos y quรฉ daรฑos causรณ en cada lugar?

11- ¿Cuรกntas personas viven en cada parroquia, declarando siempre que sea posible cuรกntos hombres y cuantas mujeres?

12- ¿Hubo alguna falta de alimentos?

13- Si hubo fuego, ¿cuรกnto durรณ y que daรฑo hizo?

Extra: Si padeciรณ alguna ruina por el terremoto de 1755, ¿de quรฉ tipo y si ya estรก reparada?

    Las preguntas que mandรณ el marquรฉs fueron decisivas para que los cientรญficos pudiesen estudiar lo sucedido de la forma mรกs fiel y precisa posible, dando lugar de esta forma al nacimiento de la sismologรญa como ciencia. Debido a esto y no en vano, Pombal es considerado un pionero dentro de la sismologรญa moderna. Las respuestas que se obtuvieron se conservan en el archivo nacional de Torre de Tombo.

    Ya hemos apuntado que en Espaรฑa las consecuencias del terremoto de Lisboa se hicieron notar, por ello a continuaciรณn pasaremos a exponer lo que ocurriรณ en nuestro paรญs.


Consecuencias del terremoto de Lisboa en Espaรฑa

    En Espaรฑa el seรญsmo se hizo sentir con fuerza sobre todo en la zona sur, afectando en mayor medida, como veremos mรกs adelante, a las provincias de Huelva y Cรกdiz. Es difรญcil saber con exactitud las vรญctimas que perecieron como consecuencia del desastre, pero se cree que la cifra pude rondar las 53.000 personas, los daรฑos materiales tambiรฉn fueron cuantiosos.

    El que fuese en esas fechas rey de Espaรฑa, Fernando VI, una semana mรกs tarde de que sucediese este lamentable episodio, encargรณ al gobernador del Supremo Consejo de Castilla que preparase un formulario que constarรญa de ocho preguntas que serรญan repartidas por todo el territorio espaรฑol, para de esta forma y por medio de las respuestas que obtuviesen, recabar informaciรณn lo mรกs veraz posible sobre los acontecimientos vividos durante y despuรฉs del terremoto. Tras la pertinente espera 1.273 poblaciones respondieron, aunque al revisar las respuestas de los diferentes lugares se dieron cuenta de que la informaciรณn dejaba mucho que desear. Esta importante documentaciรณn se conserva en el Archivo Histรณrico Nacional.

    A continuaciรณn paso a formular las preguntas que el rey Fernando VI ordenรณ hacer en diferentes localidades. Advertir que como en el caso de las preguntas que hiciera el marquรฉs de Pombal expuestas mรกs arriba, la informaciรณn proviene de la misma fuente antes citada, obra que como ya dije es de la autorรญa de Josรฉ Manuel Martรญnez Solares. Las 8 preguntas que hiciera el monarca son:

1- ¿Se sintiรณ el terremoto?

2- ¿A quรฉ hora?

3- ¿Quรฉ tiempo durรณ?

4- ¿Quรฉ movimientos se observaron en los suelos, paredes, edificios, fuentes y rรญos?

5- ¿Quรฉ ruinas o perjuicios se han ocasionado en las fรกbricas?

6- ¿Han resultado muertas o heridas en personas y animales?

7- ¿Ocurriรณ otra cosa notable?

8- Antes de รฉl ¿hubo seรฑales que lo anunciasen?

    Brevemente, haremos un recorrido por las diferentes poblaciones donde el terremoto ocasionรณ destrozos en nuestro paรญs. Comenzando por las zonas mรกs damnificadas. Hay que tener en cuenta que en ocasiones, dependiendo de las fuentes consultadas nos encontramos con que las cifras no coinciden, por lo tanto, las que damos son aproximadas. Tampoco hay que pasar por alto, que la diferencia en el nรบmero de vรญctimas, se debe a como se contabilizan. Por una parte, se registran los que murieron a causa del terremoto y por otra los que fallecieron por el maremoto. En cualquier caso, las cifras en ocasiones son contradictorias debido a que no se tienen en cuenta siempre, los mismos factores.

    La zona que mรกs sufriรณ como consecuencia de este terremoto fue Andalucรญa occidental, sobre todo las provincias de Huelva y Cรกdiz. Entre las dos provincias se piensan que pudieron morir alrededor de 2.000 personas. Toda la costa de Huelva desapareciรณ engullida por el tsunami, ocasionando que el 81% de la flota pesquera quedara completamente destruida. Las vรญctimas que se cobrรณ en esta provincia y sus pueblos fueron cuantiosas: en Huelva 66, en Ayamonte 400, 276 en la Redondela, 203 en Lepe... La ermita de la Virgen de El Rocรญo que se encuentra en la aldea onubense del mismo nombre, tuvo que ser trasladada al pueblo de su municipio, Almonte, debido a que quedรณ en ruinas. Allรญ permaneciรณ durante unos dos aรฑos. A todo esto hay que aรฑadir que esta catรกstrofe ocasionรณ que el rรญo Tinto alterase su cauce, el Odiel se desbordรณ lo que causรณ que muchos marineros fallecieran. En esta poblaciรณn el devastador seรญsmo tuvo un testigo ocular, fue el clรฉrigo y catedrรกtico de Filosofรญa Antonio Jacobo del Barco, quien acometiรณ la ardua tarea de reconstruir la iglesia de la Concepciรณn asรญ como la de San Pedro de donde era sacerdote. Aunque fue autor de diversas obras, aquรญ destacaremos la titulada Sobre el terremoto de primero de noviembre de 1755, donde intenta indagar en las causas del terremoto no solo desde la perspectiva de la filosofรญa, tambiรฉn ahondando en el tema religioso.

    En Cรกdiz el maremoto tambiรฉn devasto la costa. Aunque gracias a las elevadas murallas de las que estaba rodeada la ciudad, los ciudadanos en un primer momento permanecieron protegidos, hasta que las enormes olas consiguieron penetrar sembrando el caos entre la poblaciรณn. Las personas intentando huir del horror se dirigieron en su ignorancia fuera de la ciudad, donde muchos encontraron la muerte al ser tragados por el embravecido mar. El Gobernador de la ciudad con presteza, ordenรณ cerrar toda salida para impedir que la gente siguiese muriendo al escapar despavoridas de la urbe. Gracias a esto se evitaron muchas muertes. Se cree que en las costas gaditanas murieron unas 200 personas.

El Presidente del Instituto Espaรฑol para la Reducciรณn de los Desastres, Josรฉ Antonio Aparicio Florido, asegura que lo ocurrido ese fatรญdico 1 de noviembre de 1755 ocurrirรก de nuevo. Segรบn comenta todos los desastres vuelven a suceder una vez transcurridos 500 o 600 aรฑos.

    La capital hispalense tambiรฉn sufriรณ las consecuencias. La informaciรณn que se encuentra en el Archivo Municipal de Sevilla, refleja al detalle los daรฑos que causรณ el desastre en la capital andaluza, ahรญ consta que 333 casas quedaron completamente derruidas, hubo que apuntalar por peligro de derrumbe 4.949, aparte 105 templos sufrieron las consecuencias de este seรญsmo, asรญ como las murallas de la ciudad, sus torres y puertas, el Guadalquivir se desbordรณ... El total de fallecidos fueron 9 personas, aunque otras fuentes hablan de 6 muertos Como curiosidad contar que hubo quienes pensaron, quizรก influenciados por sus fรฉrreas creencias, que estas personas no lograron sobrevivir debido a que en el momento de la catรกstrofe se encontraban en pecado mortal. Cosas de las creencias populares... Pero sigamos, tal fue el lamentable estado en que quedรณ Sevilla que se ordenรณ por mรกs de un aรฑo que quienes transitaran por determinadas calles fuesen multados con 50 ducados, e incluso podรญan perder la libertad ingresando en prisiรณn durante un mes.

    Como sevillana, no puedo dejar de hablar de lo damnificada que quedรณ nuestra Torre del Oro, tal fue su deterioro que el marquรฉs de Monte Real quiso derribarla, afortunadamente el clamor popular llegรณ a oรญdos del rey quien evitรณ que esto se llevase a cabo. Gracias al pueblo de Sevilla, hoy la Torre del Oro luce esplรฉndida para disfrute de los sevillanos, y de todos los visitantes que no dudan en alzar sus cabezas para ver como resplandece tan maravillosa Torre a orillas del Guadalquivir. Hoy en dรญa tras sus puertas se encuentra el Museo Naval de Sevilla.

Torre del Oro (Sevilla). Fotografรญa por Rosa Santizo Pareja.
    En cuanto a la Giralda hay que decir, que aunque las campanas sonaron debido al movimiento de tierra y algunos remates y adornos se desprendieron, no sufriรณ daรฑos de importancia. El fervor popular quiso atribuir este suceso a Santa Justa y Rufina, patronas de la ciudad, que sosteniendo con sus manos la torre impidieron su ruina. A partir de aquรญ, no pocos piensan que fue en ese momento cuando se comienza a representar a las santas de esta forma. Pero si indagamos un poquito, descubrimos que esta apreciaciรณn no es del todo exacta, ya que podemos contemplar obras de estas santas sosteniendo la Giralda en trabajos anteriores a la fecha del terremoto de 1755. Como ejemplo citarรฉ el lienzo que se encuentra en la Catedral de Sevilla, cuya autorรญa corresponde a Miguel de Esquivel y donde podemos observar a las santas sujetando la mencionada torre sevillana. Tambiรฉn dentro de la Catedral, podemos contemplar las figuras de Santa Justa y Rufina sosteniendo la Giralda en una capilla que estรก dedicada a ellas, el escultor fue el sevillano Pedro Duque Cornejo quien la realizรณ en 1728.

Giralda de Sevilla. Fotografรญa por Rosa Santizo Pareja.
    Para encontrar las huellas de esta historia protagonizada por las Santas Patronas de Sevilla, tenemos que retroceder en el tiempo hasta el aรฑo 1504, cuando el pueblo sevillano de Carmona sufre un terremoto que se siente en la capital, dando lugar a la historia que hemos contado y que algunos trasladan errรณneamente a lo sucedido en Lisboa en 1755. La iconografรญa religiosa que hemos puesto de ejemplo, deja claro este asunto.

    Una vez pasada la desgracia y como agradecimiento porque la ciudad no hubiese sufrido males mayores, se erigiรณ un monumento que se encuentra ubicado entre: el Archivo General de Indias, el Real Alcรกzar de Sevilla y la Catedral de Sevilla; teniendo todos estos edificios en comรบn que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el aรฑo 1987. Una plaza que antaรฑo llegรณ a llamarse Plaza de los Cantos o Plaza del Hospital del Rey y que a dรญa de hoy como recuerdo de lo ocurrido se llama Plaza del Triunfo. La inscripciรณn de su pedestal, y que reproducimos a continuaciรณn, deja claro el profundo agradecimiento de la ciudad de Sevilla por la protecciรณn divina recibida durante el terremoto.


Fotografรญa por Rosa Santizo Pareja.

«Sรกbado, 1 de Nov. Aรฑo 1755 a las 10 de la maรฑana huvo general y pavoroso terremoto el que se creyรณ asolaba la Ciudad, y sepultaba a sus moradores en la ruina, pues se estremecieron violentamente los edificios cayendo algunos y parte de las iglesias. En la Patriarcal con espantoso horror llovieron parte de sus bรณvedas, cayeron pilares de los elementos de su Torre. Siendo sin nรบmero el concurso nadie se sintiรณ lastimado. En toda Sevilla solo 6 personas perecieron deviendo las demรกs sus vidas la Ciudad su consistencia al Patrocinio de la que es Madre de Dios y Misericordiosa Marรญa Stma. en cuyo honor y perpetuo agradecido monumento mandaron poner los Ilmos. Sres. Deรกn y Cabildo e hacer este Triunpho en el sitio mismo que se dixo la Misa y cantรณ Sexta en aquel dรญa».

    Otras ciudades andaluzas tambiรฉn sintieron el terremoto, tanto Cรณrdoba como Jaรฉn sufrieron daรฑos de diversa consideraciรณn. Esta catรกstrofe se notรณ igualmente en otros puntos del paรญs, no librรกndose de la devastaciรณn ciudades como: Zamora, Palencia, Salamanca, Valladolid, Toledo, Ciudad Real, Barcelona, Cรกceres... Madrid fue azotada con fuerza, causando una especial tristeza en sus gentes al morir dos niรฑos de corta edad. En definitiva el terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755, afectรณ a nuestro paรญs en su totalidad.

    Un dato a mencionar, es que cuando Juana la Beltraneja, sobrina de Isabel de Castilla, fallece a los 68 aรฑos en 1530, es enterrada en el monasterio de Santa Clara de Coimbra, pero este lugar quedรณ completamente arrasado, por lo que los restos de la Excelente Seรฑora se perdieron, o al menos eso es lo nos cuentan. Pero esta es otra historia...


Filรณsofos de la Ilustraciรณn

    La importancia de este Gran Terremoto radica en cรณmo afectรณ en la forma de pensar de esos hombres que pertenecรญan al movimiento de la Ilustraciรณn, nacido en pleno siglo XVIII. Una corriente que pugnaba por abrir las mentes al entendimiento de la filosofรญa, de la polรญtica, la literatura y la ciencia; difundiendo la cultura y llevando el progreso. La finalidad de los ilustrados era «disipar las tinieblas de la ignorancia de la humanidad mediante las luces del conocimiento». Un Siglo de las Luces que intentaba combatir la ignorancia por medio del conocimiento, que pretendรญa hacer de lo irracional algo del pasado dejando paso a la racionalidad. Buscando una explicaciรณn para los sucesos que golpeaban a la humanidad mรกs allรก de castigos divinos provocados por un Dios de amor y que todo lo hace con una finalidad, por un motivo que escapa del raciocinio de los que sufren las nefastas consecuencias.

    El terremoto de 1 de noviembre de 1755, este terrible terremoto de Lisboa sacudiรณ las mentes de los mรกs ilustres filรณsofos del momento. Aquรญ solo hablarรฉ muy brevemente de dos de ellos. El filรณsofo prusiano Immanuel Kant despuรฉs de los terribles sucesos ocurridos en Portugal, publica en 1756 una obra titulada: Historia y descripciรณn dela naturaleza de los sucesos mรกs notables de la Tierra a finales del aรฑo 1755. Estos escritos constan de 3 ensayos, donde recoge de forma minuciosa todos los datos acaecidos en el terremoto. Habla tambiรฉn de las causas naturales del fenรณmeno. Otro filรณsofo, en este caso francรฉs, de gran prestigio en su รฉpoca fue Franรงois-Marie Arouet, mรกs conocido como Voltaire tambiรฉn se pronuncia rรกpidamente sobre lo ocurrido en Lisboa. Voltaire se niega a aceptar las implicaciones religiosas que algunos se empeรฑaban en dar a lo sucedido, en especial atacรณ la llamada teorรญa del tout est bien (todo sucede para bien), por la que abogaban filรณsofos de la talla del alemรกn Gottfried Wilhelm Leibniz, donde se explica que aunque ocurran calamidades todo sucede por algรบn motivo. Voltaire contrario a esta creencia, refuta el pensamiento de los que aรบn creen que detrรกs de los desastres que produce la naturaleza, se encuentra la mano de un Dios compasivo.

    Voltaire escribe dos obras dedicadas a este Gran Terremoto: Cรกndido o el optimismo, que escribiรณ en 1759, donde critica la idea sobre todo de Leibniz acerca de que todo sucede para bien, y que aunque lo que ocurra sea terrible todo es en beneficio de la humanidad e incluso del universo. Antes de esta obra, nada mรกs enterarse de la catรกstrofe compuso un poema titulado: Poรจme sur le disaster de Lisbonne (Poema sobre el desastre de Lisboa), cuya primera versiรณn estuvo lista el 7 de diciembre de 1755. Aquรญ vuelve a criticar esa doctrina del tout est bien, ese todo sucede para bien en el que el filรณsofo no creรญa, un hombre que hacรญa tiempo dejรณ atrรกs ese optimismo irracional que mostraban muchos. Voltaire preferรญa otro tipo de optimismo mรกs racional, quizรก por ello dejรณ atrรกs la frase del tout est bien, cambiรกndola por otra que iba mรกs en consonancia con su forma de ser y sentir: Un jour tout sera bien (algรบn dรญa todo estarรก bien).

    Debido a que el bello poema de Voltaire es extremadamente extenso, terminarรฉ este apartado reproduciendo los รบltimos versos, no sin antes invitar a los lectores a que lo busquen y lo lean al completo. Ese รบltimo fragmento dice asรญ:

Todo se queja, todo gime buscando el bienestar:

nadie quisiera morir, nadie quisiera renacer.

A veces, nuestros dรญas dedicados a los sufrimientos,

con la mano del placer enjugamos nuestros lloros;

mรกs el placer toma su vuelo, y tal sombra, pasa;

nuestras penas, nuestros pesares, y pรฉrdidas, sin nรบmero quedan.

Para nosotros el pasado solo es un triste recuerdo.

El presente es horrendo, si no hay porvenir,

si la noche de la tumba el ser que piensa, destruye.

Un dรญa todo estarรก bien, he allรญ nuestra esperanza

hoy todo estรก bien, he allรญ la quimera

los labios me engaรฑaban, y solo Dios tiene razรณn.

(Traducciรณn: Vicente Santuc Laborde)

Texto extraรญdo de: Desastres y Sociedad No. 6. Revista de la Red de Estudio Social en Amรฉrica Latina. Lima: enero-junio 1996, pรกginas 173 a 176.


POR ROSA SANTIZO PAREJA © 2024

Prohibida la reproducciรณn total o parcial del material incluido en este blog sin la autorizaciรณn de la autora. 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

๐™ˆ๐™–๐™ง๐™ฎ ๐˜ผ๐™ฃ๐™ฃ ๐˜พ๐™ค๐™ฉ๐™ฉ๐™ค๐™ฃ: ๐™€๐™ก ๐˜ผ́๐™ฃ๐™œ๐™š๐™ก ๐™ค๐™จ๐™˜๐™ช๐™ง๐™ค ๐™™๐™š ๐™ก๐™– ๐™€๐™ง๐™– ๐™‘๐™ž๐™˜๐™ฉ๐™ค๐™ง๐™ž๐™–๐™ฃ๐™–.

๐™‡๐™–๐™จ ๐™๐™ช๐™š๐™ก๐™ก๐™–๐™จ ๐™™๐™š ๐™ก๐™– ๐™™๐™š๐™จ๐™ค๐™ก๐™–๐™˜๐™ž๐™ค́๐™ฃ.

๐‘ถ๐‘บ๐‘ป๐‘จ๐‘น๐‘จ: ๐‘ญ๐’Š๐’ ๐’…๐’†๐’ ๐’Š๐’๐’—๐’Š๐’†๐’“๐’๐’.

๐™Ž๐™ค๐™ข๐™—๐™ง๐™–๐™จ ๐™™๐™š๐™ก ๐™–๐™ฎ๐™š๐™ง.

๐‘ฝ๐’๐’๐’—๐’‚๐’Ž๐’๐’” ๐’‚ ๐’†๐’Ž๐’‘๐’†๐’›๐’‚๐’“

๐‘ฌ๐’ ๐’…๐’‚๐’๐’•๐’†๐’”๐’„๐’ ๐’‡๐’Š๐’๐’‚๐’ ๐’…๐’†๐’ ๐‘ฏ๐’Š๐’๐’…๐’†๐’๐’ƒ๐’–๐’“๐’ˆ.

๐‘ด๐’‚๐’ƒ๐’๐’: ๐‘ณ๐’‚๐’” ๐‘ฏ๐’๐’‹๐’‚๐’“๐’‚๐’”๐’„๐’‚๐’” ๐’…๐’† ๐’๐’‚ ๐‘ฝ๐’Š๐’…๐’‚.

๐‘ฎ๐’Š๐’๐’๐’†๐’” ๐’…๐’† ๐‘น๐’‚๐’Š๐’” ¿๐‘บ๐’‚́๐’…๐’Š๐’„๐’ ๐’‚๐’”๐’†๐’”๐’Š๐’๐’ ๐’…๐’† ๐’๐’Š๐’̃๐’๐’”?

๐‘ช๐’๐’๐’„๐’†๐’‘๐’„๐’Š๐’́๐’ ๐‘จ๐’“๐’†๐’๐’‚๐’. ๐‘ท๐’Š๐’๐’๐’†๐’“๐’‚ ๐’…๐’†๐’ ๐’‡๐’†๐’Ž๐’Š๐’๐’Š๐’”๐’Ž๐’ ๐’†๐’ ๐‘ฌ๐’”๐’‘๐’‚๐’̃๐’‚.

๐‘ฉ๐’†๐’๐’•๐’‚๐’๐’†: ๐‘ญ๐’–๐’†๐’ˆ๐’ ๐’š ๐‘ณ๐’–๐’›.