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La sociedad no puede en justicia prohibir

el ejercicio honrado de sus facultades

a la mitad del gรฉnero humano.

(Concepciรณn Arenal)


A lo largo de las diferentes รฉpocas, muchas son las mujeres que se han levantado en rebeldรญa por la forma de ser tratadas por el simple hecho de ser del sexo femenino. Mujeres valientes, fuertes, que sin miedo no dudaron en arriesgar sus vidas, perdiรฉndolas en ocasiones con tal de hacer valer sus derechos, unos que se les negaba por no haber nacido varones, en una sociedad donde lo femenino era sinรณnimo de maligno, de lo negativo.

    Fรฉminas que lo รบnico que persiguen es ser tratadas de la misma manera que los hombres, que en lugar de convertirse en compaรฑeros, en muchas ocasiones actรบan como opresores, intentando acallar, silenciar, entorpecer el crecimiento de las mujeres en un afรกn de dominaciรณn, siendo demasiadas las veces que esto les lleva a cercenar las vidas de aquellas que no queriendo agachar la cerviz, se revelan ante algo que resulta del todo injusto.

    Muchos son sus nombres, demasiados de ellos silenciados no casualmente, de forma que no han llegado a nosotros, haciendo que los libros de historia les nieguen el lugar que les corresponde por derecho, haciendo solo pequeรฑos huecos para aquellas de las que era imposible renegar. Entre estas grandes, que han luchado para que mujeres y hombres caminen en igualdad, nos encontramos con Concepciรณn Arenal, una de las mรกs importantes dentro de la lucha de los que muchos de forma peyorativa llaman feminismo, sin entender que lo รบnico que este movimiento persigue es que tanto mujeres como hombres sean iguales ante la sociedad, ante las leyes, en el terreno laboral, en lo sexual, en definitiva en todos los aspectos de la vida, derechos que deberรญan ser innatos en todo ser humano. Aunque afortunadamente, hoy en dรญa en muchos paรญses esa luchada igualdad podrรญa decirse que se ha conseguido, aรบn quedan demasiados paรญses donde nacer mujer es un verdadero infierno.

    Pero sin mรกs demora pasemos a conocer a Concepciรณn Arenal, una mujer que marcรณ a las demรกs el camino a seguir para conseguir la tan deseada igualdad, siendo considerada, no en vano, como la madre del feminismo en Espaรฑa.


Sus Primeros Aรฑos

    Su nombre completo es Concepciรณn Arenal Ponte, una intrรฉpida mujer que naciรณ en Ferrol Vello, un barrio ubicado en la zona norte de la provincia de la Coruรฑa, en la Comunidad Gallega. La mujer que sembrarรญa las bases del feminismo espaรฑol, le tocรณ nacer en el siglo XIX, un 31 de enero de 1820, una รฉpoca de grandes cambios

    Concepciรณn Arenal dedicรณ toda su vida a luchar por los derechos de las mujeres, sin importarle los obstรกculos que tuviese que vencer. Fuerte, valiente, decidida, gran activista por los derechos civiles, supo encontrar a travรฉs de su incansable lucha, su lugar en un mundo de hombres, despertando y aunando fuerzas con otras mujeres y en ocasiones hombres, que al igual que ella creรญan que mujeres y hombres debรญan tener los mismos derechos. Por ello, con toda justicia, a Concepciรณn Arenal se la considera una de las primeras precursoras del feminismo en Espaรฑa. Reconocida tambiรฉn en el campo de las letras, donde nos dejรณ una dilatada bibliografรญa, es considerada como una de las mรกs importantes escritoras realista de nuestro paรญs.

    La madre de esta eminente mujer fue Marรญa Concepciรณn Ponte, de ella sabemos que estaba emparentada con la nobleza, siendo hermana del segundo Conde de Vigo. Una mujer fiel a los tiempos que le tocaron vivir, no viendo con buenos ojos las inclinaciones de su hija Concepciรณn por querer acceder a la formaciรณn a la que los hombres de su รฉpoca, tenรญan derecho solo por ser del sexo masculino. En cuanto a su padre, รngel Arenal Cuesta, pertenecรญa al ejรฉrcito teniendo el grado de Sargento. Pero debido a su ideologรญa liberal, fue a dar con sus huesos en la cรกrcel militar en mรกs de una ocasiรณn. Sus firmes convicciones le llevaban a estar totalmente en contra del rey al que apodaron como «el Deseado» que no era otro que Fernando VII, un monarca que no dudรณ en su primera etapa de reinado (1814-1820), en restaurar el absolutismo, persiguiendo a los liberales que se alzaron en varias ocasiones para restablecer la Constituciรณn apoyados por el Ejรฉrcito, la burguesรญa y tambiรฉn algunas organizaciones secretas como la masonerรญa.

    El padre de Concepciรณn fue uno de estos militares que secundaron las diferentes sublevaciones, lo que le ocasionรณ, como se ha comentado, entrar en varias ocasiones en prisiรณn. Estas entradas y salidas hicieron que su salud se fuese deteriorando, hasta caer gravemente enfermo, muriendo el 26 de enero de 1829. Un duro golpe para toda la familia, quedando Concepciรณn huรฉrfana cuando tan solo contaba 8 aรฑos.

    Viรฉndose la madre de Concepciรณn sin el apoyo de su esposo, decide marchar sin dilaciรณn a la localidad de Armaรฑo, situada en la Comunidad Cรกntabra, donde se fue a vivir junto a sus tres hijas: Concepciรณn, Luisa y Antonia, al amparo de Jesusa de la Cuesta, madre de su difunto esposo. Mujer recta y de profundas convicciones cristianas, se encargรณ de dar una estricta educaciรณn religiosa a las niรฑas. Pero cuando todavรญa no se habรญan recuperado de la muerte de su esposo y padre, tuvieron que hacer frente a una nueva desgracia, la pequeรฑa Luisa hermana de Concepciรณn muere el 26 de octubre de 1830, ni dos aรฑos habรญan pasado desde que muriese su padre.

    Cuatro aรฑos despuรฉs del fallecimiento de su hija Luisa, en 1834, Marรญa Concepciรณn Ponte decide de nuevo cambiar de domicilio junto a sus dos hijas. El destino en esta ocasiรณn serรญa Madrid, mudanza que pudieron llevar a cabo gracias a la ayuda del Segundo Conde de Vigo, Antonio Tenreiro, hermano de la madre de Concepciรณn Arenal. Una vez en la capital, el tรญo de las niรฑas se ocupรณ para que estudiasen en un colegio para seรฑoritas.

    Pero el destino de nuevo hizo pasar a Concepciรณn por dos dolorosas muertes, su abuela paterna muere en 1840, y su madre un aรฑo mรกs tarde en 1841. Con tan solo 21 aรฑos Concepciรณn Arenal heredรณ una fortuna, gracias a su nueva posiciรณn pudo estudiar cumpliendo de esta forma uno de sus sueรฑos, algo en lo que su madre, debido quizรก a la mentalidad imperante en esa รฉpoca, nunca vio con buenos ojos.


Rompiendo Barreras

    Concepciรณn Arenal, una mujer sin duda adelantada a su tiempo, manifestรณ desde muy joven su deseo de estudiar, metiรฉndose de lleno para aprender todo lo que su curiosa mente necesitaba saber. Una meta que deseaba alcanzar era la de ser abogada, algo que hoy nos puede parecer normal, no lo era en ese siglo XIX donde las mujeres no podรญan asistir de forma oficial a la universidad, aunque sรญ se les permitรญa acudir como oyentes, eso sรญ, no tenรญan derecho a ser examinadas. Si querรญan conseguir un tรญtulo tenรญan que solicitar un permiso especial al Ministerio de Fomento, siendo instruidas con profesores en sus hogares.     No fue hasta el aรฑo 1872 que una mujer pudo matricularse en la universidad, concretamente fue en la Universidad de Barcelona, en la Facultad de Medicina, su nombre: Marรญa Elena Maseras Ribera. Hasta entonces, hubo mujeres que para acceder a las aulas no tuvieron mรกs remedio que hacerlo vestidas de hombres. Y esto fue lo que Concepciรณn hizo, no cediendo a los obstรกculos, sin amilanarse, esta gran mujer, lejos de desanimarse, buscรณ la forma de cumplir sus deseos. Evidentemente, acceder a tan elevada instituciรณn como lo hacรญan los hombres para ella era completamente imposible. Pero a la Concepciรณn de tan solo 21 aรฑos, esto no la frenรณ. Con decisiรณn cortรณ sus cabellos, se colocรณ una levita, tambiรฉn una capa, cubriรณ su cabeza con un sombrero, en definitiva se vistiรณ como un joven de su รฉpoca, de esta forma ingresa como oyente en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid. Todo un reto.

    Asรญ ataviada comenzรณ a asistir a clases de derecho, sus metas se estaban cumpliendo. Todo iba bien hasta que el rector de la Universidad descubriรณ que era una mujer, no obstante accediรณ a examinar a la joven para valorar sus conocimientos, una prueba que Concepciรณn paso brillantemente consiguiendo permiso para asistir a clases, lo que hizo de forma productiva desde el aรฑo 1842 a 1845. El acudir a estas clases le proporcionรณ una felicidad aรฑadida, fue aquรญ donde conociรณ al que se convertirรญa en su esposo el 10 de abril de 1848, Fernando Garcรญa Carrasco, abogado y escritor como ella. Un hombre, al igual que Concepciรณn, adelantado a su tiempo, que supo ver la valรญa de su esposa, convirtiรฉndose en su fiel compaรฑero. Fernando, de ideas progresistas, no dudรณ en compartir con su compaรฑera la lucha por conseguir un mundo mejor para las mujeres y tambiรฉn para las capas mรกs desfavorecidas de la sociedad.

    De esta dichosa uniรณn nacieron tres hijos, Marรญa de la Concepciรณn verรญa la luz en marzo de 1849, Fernando nacerรญa en Madrid el 29 de octubre en 1850 y Ramรณn, que vendrรญa al mundo un 19 de junio de 1852. Pero de nuevo la muerte sume en la tristeza a esta fuerte mujer, cuando su hija muere con tan solo dos aรฑitos, concretamente el 7 de junio de 1951. De sus tres hijos, tan solo Fernando sobrevivirรญa a su madre. Pese a este revรฉs, Concepciรณn no aminora el paso por su lucha, acudiendo acompaรฑada por su esposo a mรบltiples tertulias, donde se debatรญa sobre polรญtica, literatura y otros temas vetados para las mujeres. Estas reuniones se celebraban en el madrileรฑo cafรฉ «El Iris», aquรญ participa activamente en las charlas rompiendo las barreras que la sociedad imponรญa a las de su gรฉnero.


Un sueรฑo llamado «La Iberia»

    Junto a su marido comienza a colaborar en 1955, en un periรณdico de corte liberal y progresista, La Iberia que tuvo su origen en la capital en el aรฑo 1854 extendiรฉndose su duraciรณn hasta 1898, una publicaciรณn que salรญa a la calle de lunes a sรกbado, siendo el pรบlpito que el partido progresista utilizaba para extender sus ideales, convirtiรฉndose en uno de los periรณdicos de mayor relevancia en nuestro paรญs. Hay que apuntar, que desde enero de 1868 hasta septiembre del mismo aรฑo, este revolucionario periรณdico cambiรณ su nombre, pasando a llamarse La Nueva Iberia.

    Fue fundado en Madrid por el polifacรฉtico Pedro Calvo Asensio en 1854, hombre dedicado a la polรญtica, pero que tambiรฉn fue periodista, dramaturgo e incluso farmacรฉutico. Al llamarlo La Iberia expresaba su deseo de que toda la Penรญnsula estuviese unida, en esta uniรณn incluรญa a Portugal. Entre sus filas contaban no solo con Concepciรณn Arenal, tambiรฉn estaban, entre otros, el escritor romรกntico Patricio de la Escosura Morrogh y el poeta y polรญtico progresista Gaspar Nรบรฑez de Arce. Asensio continuรณ a la cabeza del diario hasta su muerte en el aรฑo 1863, tomando las riendas, el polรญtico del partido Liberal Prรกxedes Mateo Sagasta que junto con el tambiรฉn polรญtico progresista Josรฉ Abascal, lo dirigieron hasta 1866.

    Al parecer al principio era el esposo de Concepciรณn el redactor, pero a medida que perdรญa las fuerzas por una penosa enfermedad, fue su esposa la que se encargรณ de realizar el trabajo de forma anรณnima. Hay que decir, que al principio los artรญculos que escribรญa Concepciรณn Arenal no eran tenidos en cuenta, aunque posteriormente quizรก por algunas presiones comenzaron a circular sus escritos, alegando el periรณdico que si no se habรญan publicado antes, habรญa sido por falta de espacio. Aunque sus textos ya salรญan a la luz, estos no estaban firmados por su autora. Fue despuรฉs de llevar fallecido su esposo cuatro meses, cuando Concepciรณn Arenal escribe un excelente artรญculo con fecha de 14 de mayo de 1957 titulado El Periodista, un artรญculo que por razones obvias gustรณ mucho entre sus compaรฑeros de profesiรณn, donde expone las dificultades a las que se enfrentarรญa todo el que decidiera unirse a este oficio. Por supuesto, aquรญ tampoco aparece la firma de Concepciรณn. Tanto gustรณ su escrito, que pronto otros periรณdicos comenzaron a incluirlo en sus pรกginas, de modo que a La Iberia no le quedรณ otro remedio que dar a conocer a la autora del artรญculo, diciendo sin tapujos que se trataba de Concepciรณn Arenal de Carrasco.


Nuevo golpe, nuevos comienzos

    Tan solo nueve aรฑos llevaba Concepciรณn casada cuando tuvo que enfrentarse a la muerte de su esposo, que fallece de tuberculosis el 10 de enero del aรฑo 1857. Este golpe la llevรณ a tomar nuevas decisiones, siendo una de ellas marchar con sus dos hijos a la localidad asturiana de Colloto, despuรฉs partieron a Oviedo y de allรญ se mudaron al municipio Cรกntabro de Potes. Es en este lugar donde fija su residencia, que conocerรก al que se convertirรก en su nuevo compaรฑero, el brillante violinista y tambiรฉn compositor Jesรบs Monasterio. Jesรบs no duda en alentar a Concepciรณn para que tomase parte activa, en la ayuda a los mรกs desfavorecidos.

    Jesรบs Monasterio un hombre con inclinaciones filantrรณpicas funda en Potes las Conferencias de San Vicente de Paรบl, una instituciรณn dirigida a asistir a los pobres, instando a Concepciรณn Arenal a que hiciera lo propio en su rama femenina, algo que guiada por el altruismo que siempre la caracterizรณ hizo en el aรฑo 1859. Fruto de su trabajo en esta organizaciรณn, escribe en 1860 La Beneficencia, la Filantropรญa y la Caridad, obra que fue publicada en 1861 y que no duda en dedicar a su buena amiga, la activista y escritora liberal Juana Marรญa de la Vega Martรญnez, mรกs conocida como la Condesa de Epoz y Mina, por haber estado casada con el navarro guerrillero y militar tambiรฉn liberal, Francisco Epoz Llundai, mรกs conocido como Francisco Epoz y Mina. Fue despuรฉs del fallecimiento de su marido que le conceden, el 1 de enero de 1837, el tรญtulo de Condesa de Epoz y Mina.

    Como era habitual en Concepciรณn Arenal, de forma valiente no tuvo reparos en presentar a concurso esta importante obra en la Real Academia de Ciencias Morales y Polรญticas, pero sabedora de que vivรญa en una sociedad dominada por hombres decide utilizar el nombre de su hijo Fernando de tan solo 10 aรฑos, para acceder al premio, galardรณn que consiguiรณ por pensar sus distinguidos miembros que se lo otorgaban a un hombre. Ni que decir tiene que la mentira pronto saliรณ a la luz, pero tras algunos debates donde se discutiรณ la forma en que Concepciรณn presentรณ su obra haciรฉndose pasar por un hombre, a la Academia no le queda mรกs remedio que reconocer el talento y el mรฉrito de quiรฉn la escribiรณ, aunque muy a pesar de ellos fuese una mujer.

    El premio le fue concedido, convirtiรฉndose Concepciรณn Arenal de esta forma, en la primera mujer a quien la Academia concediรณ tal distinciรณn. Una vez mรกs esta excepcional mujer rompiรณ con las barreras que la sociedad imponรญa a las fรฉminas, haciendo ver cรณmo eran relegadas a un segundo plano, que fuesen invisibles, ciudadanas de segunda que no merecรญan gozar de los mismos derechos que los varones simplemente por ser del sexo femenino, algo tan injusto pero tan habitual en tiempos pasados, y desgraciadamente, depende en quรฉ lugares, tambiรฉn en los presentes. A partir de entonces no cejรณ en su empeรฑo de seguir escribiendo, denunciando la situaciรณn en la que se encontraban muchas personas que por circunstancias diversas estaban sumidas en la miseria, al mismo tiempo trabajaba para intentar paliar de alguna manera el sufrimiento de estas e intentar mejorar en lo posible la vida de sus semejantes.


Luchadora incansable por la igualdad

    Concepciรณn Arenal se dedicรณ en cuerpo, alma y mente a manifestar por medio de su pluma la situaciรณn precaria en la que vivรญan las mujeres y los hombres en las cรกrceles espaรฑolas, mostrando a la sociedad la forma en que se hacinaban a las personas en los manicomios, sacando a la luz algo que a nadie le gustaba ver, la gran cantidad de mendigos que deambulaban por la ciudad. En definitiva, una mujer que utilizรณ su conocimiento y posiciรณn para, al menos, intentar ayudar a los mรกs desfavorecidos. Para ello, no dudรณ en escribir importantes obras donde defendรญa sin miedo los derechos de las mujeres, enfrentรกndose a los cientรญficos que utilizaban la ciencia a conveniencia, para demostrar de forma absurda que eran un ser inferior al hombre. Por todo esto a Concepciรณn Arenal con toda justicia se la considera, uno de los pilares fundamentales del feminismo en Espaรฑa. Una mujer que ha de tenerse muy en cuenta, pues gracias a ella, y a otras muchas como ella, hoy en nuestro paรญs todas nosotras gozamos de una libertad impensable en siglos pasados. Es de justicia decir, que no solo las mujeres hicieron esto posible, tambiรฉn hubo hombres que lucharon para que tanto mujeres como hombres caminasen en igualdad.

    Enterada la reina Isabel II de su inclinaciรณn para ayudar a los demรกs, no duda en proponerla para que el ministro de Gobernaciรณn, Florentino Rodrรญguez Vaamonde la nombrase Visitadora de Prisiones de Mujeres, cargo que ocupรณ a partir del 4 de abril de 1864. Las vivencias que tuvo mientras ocupรณ ese puesto, la impulsan a escribir en 1865, Cartas a los Delincuentes, donde denuncia las inhumanas condiciones en las que se encontraban los reclusos, haciendo una crรญtica al Cรณdigo Civil e instando a la reforma del mismo. Esto, evidentemente, no gustรณ a los que ostentaban el poder, que ordenan la suspensiรณn de su puesto rรกpidamente en 1865. Pero el carรกcter de Concepciรณn Arenal no era de agachar la cabeza frente a las adversidades, asรญ que continuรณ con empeรฑo trabajando en favor de los mรกs dรฉbiles, siendo en 1868 nombrada Inspectora de Casas de Correcciรณn de mujeres.

    Antes de seguir adelante, creo que es conveniente explicar, aunque sea brevemente, quรฉ eran estas Casas de Correcciรณn de mujeres, para ello nada mejor que acudir a la profesora Elisabet Almeda Samaranch donde en su libro Pasado y presente de las cรกrceles femeninas en Espaรฑa, nos explica magistralmente en quรฉ consistรญan estos lugares. Comenzaremos diciendo, que estos centros para mujeres fueron regulados por el primer Cรณdigo Penal espaรฑol de 1822, de breve vigencia, y que se basaba en la doctrina de la Ilustraciรณn. Es aquรญ donde se especifica las penas que debรญan cumplir las mujeres, y los menores de edad sin distinciรณn de sexos. Esto conllevaba que tanto las mujeres como los menores se hacinasen en el mismo recinto, algo que no era nuevo debido a que a las fรฉminas se las consideraban en esos tiempos unas eternas menores de edad, de forma que si una persona del sexo femenino cometรญa un delito su castigo serรญa igual que si lo hacรญa un menor.

    Posteriormente, el Cรณdigo Penal de 1848 de corte liberal y autoritario habla nuevamente de estas instituciones, siendo ya a mediados del siglo XIX cuando a estos lugares de reclusiรณn se les pasรณ a denominar «Casas de Correcciรณn para mujeres». En cualquier caso, a pesar de las reformas, la finalidad de estos centros era conseguir lo de siempre, es decir, apartar de la sociedad a las mujeres denominadas desviadas, e intentar corregir su comportamiento por medio del trabajo y por supuesto de la oraciรณn, una especie de ora et labora.

    Es cierto que la religiรณn siempre estaba presente en las cรกrceles espaรฑolas de la รฉpoca, ya fuesen femeninas o masculinas, pero es a las mujeres a las que se las fuerza mรกs para que rezaran, presionรกndolas a que se arrepintiesen de su proceder, obligรกndolas a escuchar interminables sermones moralizantes para que dejasen atrรกs su inmoral camino. A pesar de todo esto, lo que se puede tener por seguro es que estos centros lo que menos hacรญan era corregir. La vida en estas instituciones era terrible, cualquier tumulto era reprimido con dureza, algo habitual si tenemos en cuenta la vida que llevaban, hablamos de hacinamiento, celdas de aislamiento con cepos para castigos. En definitiva, condiciones realmente precarias e inhumanas.

    Pero volviendo a Concepciรณn Arenal, debemos decir que seguรญa incansable denunciando situaciones sociales a travรฉs de su pluma, por ello cuando la Sociedad Abolicionista Espaรฑola convoca un concurso literario en Madrid en marzo de 1866, donde se premiarรญa a los tres mejores poemas que tratasen el tema de la aboliciรณn de la esclavitud, no dudรณ en acudir. Presentando su poema Oda a la esclavitud, donde expone que la esclavitud es algo ajeno al ser humano, buscรกndose unos beneficios econรณmicos que tan solo favorecen a los poderosos. No vacilรณ por medio de su obra poรฉtica en apoyar con decisiรณn lo que el certamen pretendรญa, que no era otra cosa que exigir la aboliciรณn de la esclavitud para Cuba y Filipinas. Ni que decir tiene, que Oda a la esclavitud obtuvo el merecido premio.

    Mujer de energรญas inagotables sigue con su lucha, para ello contribuye en la creaciรณn de La Voz de la Caridad, una publicaciรณn que aparece cada quince dรญas, nacida el 15 de marzo de 1870, dirigiรฉndola durante once aรฑos. En esta publicaciรณn denunciรณ a travรฉs de las letras su experiencia vivida trabajando en instituciones penitenciarias y benรฉficas. En la creaciรณn de este periรณdico tambiรฉn hay que mencionar la contribuciรณn de la Condesa viuda de Espoz y Mina, y del rector de la Universidad de Madrid, Fernando de Castro. Es en 1871 cuando Concepciรณn Arenal comienza a publicar en este periรณdico, su obra Cartas a un obrero, obteniendo un gran รฉxito entre la derecha liberal, aparte escribiรณ cientos de artรญculos mรกs.


Mรกs obras de caridad

    Nos vamos ahora un poco mรกs atrรกs en el tiempo, concretamente al aรฑo 1869, cuando la duquesa รngela de Medinaceli funda en su palacio lo que serรญa la rama femenina de la Cruz Roja, consiguiendo que muchas damas de alcurnia se sumen a su causa. Pero como no podรญa ser de otra forma, Concepciรณn Arenal se une a la empresa organizando y convirtiรฉndose en la autรฉntica impulsora del proyecto, por lo que se encarga de dirigir el Hospital de Sangre de Miranda del Ebro durante la tercera Guerra Carlista, prestando auxilio a soldados de ambos bandos. Mujer de fuerte personalidad, consiguiรณ incluso que las damas nobles se quedarรกn trabajando los sรกbados por las tardes, ocupรกndose en la confecciรณn de los vendajes que los heridos necesitaban para sus lesiones.

    Entre sus obras de caridad tambiรฉn cabe mencionar la creaciรณn de la Constructora Benรฉfica, una sociedad fundada en 1872 por Concepciรณn Arenal, cuyos fines era edificar casas a bajo coste para la clase obrera. Algo que se hizo necesario al ir aumentando la cantidad de personas que provenรญan del campo, acudiendo a la capital en busca de un mejor empleo en la industria. Cuando estos llegaban a Madrid, lo que encontraban era una gran dificultad para encontrar vivienda, no solo por los elevados precios, sino tambiรฉn a la escasez que habรญa debido a la llegada incesante de proletarios. Emprender esta magna obra fue posible gracias al generoso donativo de 25.000 francos que realizรณ la condesa Krasinski a Salustiano de Olรณzaga, el cual lo hizo llegar a Concepciรณn y a la condesa de Epoz y Mina con el fin de que lo utilizasen en lo que considerasen mรกs urgente.

    Otra labor en la que participรณ econรณmicamente Concepciรณn Arenal junto con otros personajes relevantes de la รฉpoca, fue la fundaciรณn de la Asociaciรณn para la Enseรฑanza de la Mujer. Instituciรณn creada en 1870 por el pedagogo Fernando de Castro y Pajares, que fue el presidente hasta su muerte en el aรฑo 1874, siendo sustituido por Manuel Ruiz de Quevedo. Lo que realmente pretendรญa Fernando de Castro, un hombre concienciado con la ayuda a los pobres y que se manifestaba abiertamente en contra de la esclavitud, era brindar a las mujeres de clase media la oportunidad de poder acceder a una mejor educaciรณn, para que pudieran encontrar mejores puestos de trabajo. Concepciรณn Arenal colaborรณ estrechamente con Fernando de Castro para conseguir estos fines, intentando acercar a las mujeres que no podรญan pagarse buenos colegios o institutrices, una cultura que de otra forma no estarรญa a su alcance.


«A la virtud, a una vida, a la ciencia»

    Fue en 1875 cuando Concepciรณn Arenal comenzรณ a tener serios problemas de salud, por lo que cuando su hijo Fernando queda viudo, decide mudarse a Gijรณn con รฉl. Fernando habรญa sido nombrado recientemente director de las obras del puerto. Unos aรฑos mรกs tarde en 1884, recibe otro duro golpe al morir su hijo Ramรณn, que era militar al igual que su padre y habรญa estado en Cuba. Mรกs tarde, en 1889, Concepciรณn se muda a Vigo, cuando a su hijo Fernando lo trasladan por motivos de trabajo a dicha ciudad. En todos estos aรฑos y a pesar de los golpes que le diera la vida, Concepciรณn Arenal nunca dejรณ de escribir, recibiendo en la casona donde vivรญa a las personas mรกs importantes de su tiempo.

    Al poco de residir en Vigo se entera de que la polifacรฉtica condesa Emilia Pardo Bazรกn, otra de las mujeres avanzadas de su tiempo, una pionera comprometida con la defensa de los derechos de la mujer, la habรญa propuesto para ocupar una plaza en la Real Academia de la Lengua. Aunque Bazรกn era plenamente consciente de la discriminaciรณn que sufrรญan las de su gรฉnero tambiรฉn en el campo intelectual, no se desanimรณ a la hora de defender a Concepciรณn Arenal como una persona digna de merecer tan honorable puesto, pero como era de esperar, la Academia no acepto la candidatura. Asรญ y todo, la semilla habรญa sido sembrada.

    La salud de Concepciรณn cada vez iba a peor hasta que un 4 de febrero de 1893 fallece vรญctima de una bronquitis crรณnica, tan solo hacรญa cuatro dรญas que habรญa cumplido 73 aรฑos. Es enterrada en el cementerio de Picacho; sin embargo, el 28 de agosto de 1912, sus restos son trasladados al de Pereirรณ. En su epitafio reza el lema: A la virtud, a una vida, a la ciencia, su vida resumida en unas palabras, no hacen falta mรกs.


La incansable pluma de Concepciรณn Arenal

    La prolรญfica obra de esta gran mujer abarca, poesรญa, teatro, novela, ensayo e incluso zarzuela. Como vemos no habรญa estilo que se le resistiera, dedicando su pluma a reivindicar la deplorable situaciรณn de los mรกs desfavorecidos, algo que no dudรณ en denunciar repetidas veces en sus innumerables escritos. Aunque ya se ha hablado de algunas de sus obras, hay otras que tambiรฉn son dignas de menciรณn, en realidad todas merecerรญan ser nombradas, pero por falta de espacio citarรฉ solo algunas. Las primeras obras que escribe Concepciรณn, son poรฉticas, tambiรฉn por esa misma รฉpoca escribe tres obras de teatro tituladas: Un poeta, La medalla de oro y Dolor y misterio; en la Zarzuela destaca con Los hijos de Pelayo; ademรกs escribe una novela: Historia de un corazรณn, de la que desgraciadamente no nos ha llegado copia alguna. En el aรฑo 1851 publica un libro titulado: Fรกbulas en versos originales, compuesto por cincuenta poemas, un texto que rรกpidamente se convierte en lectura obligada en las escuelas de primaria. En esta obra intervienen tanto personas como animales. Un texto donde expone de forma sencilla sus ideas feministas, expresando a travรฉs de estas fรกbulas su gran interรฉs por el mundo de la educaciรณn y de la sociedad en general. La educaciรณn algo a lo que Concepciรณn daba, y con razรณn, una importancia primordial. En 1858 escribe un importante libro que la autora no pudo ver publicado en vida, ¡Dios y Libertad!

    Pero fue en 1861, cuando una Concepciรณn Arenal desencantada por el papel inferior que se le habรญa asignado a la mujer desde antes de nacer en razรณn de su sexo, que redacta la que serรญa su primera obra feminista, siendo publicada en 1869. En un intento de remover conciencias, su libro: La mujer del porvenir, expone de forma detallada la situaciรณn penosa y de inferioridad que soporta injustamente las fรฉminas de su tiempo, tambiรฉn da soluciones, entre las que se encuentran el acceso a la educaciรณn. Hablamos de una รฉpoca donde la mujer, si recibรญa alguna formaciรณn, era muy inferior a la que se daba a los hombres. Tambiรฉn defiende la incorporaciรณn de la mujer en el mercado laboral, algo fundamental para conseguir una igualdad de pleno derecho.

    Una obra en la que refuta con argumentos sรณlidos la idea de que las personas del sexo femenino en funciรณn a su biologรญa eran inferior, algo que en esos tiempos era incluso aceptado por doctores de la talla de Franz Joseph Gall. Pero una Concepciรณn enรฉrgica no se amilana ante tamaรฑa estupidez, desmontando punto por punto la desquiciada teorรญa del que se considera el padre de la frenologรญa. En esta obra, Concepciรณn Arenal muy acertadamente expone las siguientes preguntas:

«¿Todos los hombres tienen aptitud para toda clase de profesiones? Suponemos que no habrรก nadie que responda afirmativamente.
¿Algunas mujeres tienen aptitud para algunas profesiones? La respuesta no puede ser negativa sino negรกndose a la evidencia de los hechos.
¿El hombre mรกs inepto es superior a la mujer mรกs inteligente? ¿Quiรฉn se atreve a contestar que sรญ?
».

    Tambiรฉn escribe otros libros: La mujer en su casa, en 1881; Estado actual de la mujer en Espaรฑa, fechado en 1884; La educaciรณn de la mujer, que escribiรณ aproximadamente un aรฑo antes de morir, en 1892. Todas obras fundamentales, donde Concepciรณn desmonta las falacias que se tenรญan en la รฉpoca en torno a las mujeres. Opiniones fuertemente establecidas en una sociedad que, en mayor parte, no se cuestionaba la certeza de tales creencias. En estos ensayos, tambiรฉn intenta dejar constancia del derecho que la mujer tiene de recibir una educaciรณn que le permitiera acceder a un puesto de trabajo digno, dejando claro que estos derechos se basaban en que no eran inferiores intelectualmente a los hombres, por lo tanto, debรญan gozar de los mismos derechos y libertades.

    En 1877 escribe Estudios penitenciarios, donde habla fundamentalmente de la necesidad de reformar las prisiones. En el aรฑo 1878, serรญa cuando publicarรญa uno de sus trabajos de mayor relevancia titulada, La instituciรณn del pueblo, aquรญ su autora expone como todo individuo tiene el deber no solo moral, sino tambiรฉn legal de instruirse, apuntando que es la ignorancia de un pueblo la que impide que este avance.

    Y hasta aquรญ el breve recorrido por algunas de las obras de esta incansable mujer, muchas se quedan en el tintero, tan solo me he limitado a exponer unas pocas, el resto lo dejo al estudio del curioso lector.

    Concepciรณn Arenal sin duda fue una de las mujeres que junto a otras de su tiempo, unas conocidas otras anรณnimas, sentaron las bases del feminismo en nuestro paรญs. Mi sincero agradecimiento a estas valientes mujeres, porque gracias a ellas hoy en algunos paรญses, somos un poco mรกs libres. Desgraciadamente, aรบn quedan demasiados paรญses donde nacer mujer es poco menos que una condena, pero esta, es otra historia.

    Gracias Concepciรณn Arenal.


POR ROSA SANTIZO PAREJA © 2024

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