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Un aรฑo mรกs, un aรฑo menos, el fin de un ciclo se acerca para dar comienzo a otro, es morir para volver a nacer, para resurgir tras el largo y duro invierno, ese invierno frรญo que con su gรฉlido aliento comienza a instalarse en nuestras vidas, en nuestras almas, que nos aletarga y nos hace entrar en un estado meditativo, pausado, de lentitud, un tiempo para reflexionar sobre todo lo que hemos hecho a lo largo del aรฑo que ya de forma inevitable dejamos atrรกs. Cambios a los que nos hemos enfrentado, lo que hicimos y no hicimos, lo que fue y quedรณ sin hacer, por miedo, por dejadez, por ignorancia, por el que dirรกn. Un tiempo para reflexionar en todo aquello que sin querer o queriendo dejamos atrรกs, personas, ideas, sentimientos, anhelos, deseos que solo cobraron vida en nuestras mentes, en nuestros sueรฑos mรกs ocultos, y a veces oscuros.

    Ese trozo de vida que se nos va con el paso del tiempo, que se nos escapa de entre los dedos, sin que la mayorรญa de las veces seamos capaces de percibir que cada segundo de mรกs, es en realidad un segundo de menos. En estos meses donde la Reina de las Nieves extiende su dominio por parte de este planeta todo duerme, la vida se detiene, es tiempo de morir, pero cuando hablamos de morir no nos estamos refiriendo a una muerte fรญsica, nos referimos mรกs bien a la muerte como una รฉpoca de cambios y transformaciones, algo necesario si no queremos quedarnos estancados en ese frรญo invierno en el que a veces por inseguridades y dudas decidimos permanecer de por vida.

    Es hora de dejar atrรกs todo aquello que de una forma u otra se ha convertido en un lastre en nuestras vidas, ya sean personas, deseos, sentimientos que nos desgastan y oprimen la mente y el alma, obstรกculos que nos impiden salir de las perpetuas nieves que invaden todo nuestro ser. Es el momento de dejar atrรกs el frรญo, las ataduras que nos impiden ser nosotros mismos, deshacernos de los prejuicios alejรกndonos de todo lo que impide que la transformaciรณn suceda en nosotros, morir para renacer cuรกl ave Fรฉnix, para comenzar a volar a esas Tierras mรกs cรกlidas donde poder descansar sin que el pasado nos vuelva a alcanzar. Dejar que el manto del olvido, cubra las facetas de nuestras vidas que deseemos hacer desaparecer sin mรกs, haciendo que esa oscura noche del alma se convierta en Luz.

    Como siempre ha sido y siempre serรก hasta que todo concluya en algรบn momento perdido en el tiempo, el solsticio de invierno tendrรก lugar entre los dรญas 20 y 23 de diciembre para los que vivimos en el hemisferio norte, y entre el 20 y el 23 de junio para todas aquellas personas que habitan el hemisferio sur. En ese momento la Tierra estรก mรกs inclinada respecto a la luminaria mayor recibiendo menos luz, entonces es cuando las noches se alargan y las horas de luz se hacen mรกs cortas. Es el triunfo de las sombras sobre la luz, haciendo que la noche venza al dรญa. Una รฉpoca donde la Madre Tierra en toda su belleza, de alguna forma oculta los secretos que con la llegada de tiempos mรกs cรกlidos nos ofrece en su generosidad.

«Sol quieto».

    Eso es lo que significa en latรญn precisamente la palabra «solsticio», sol quieto, y es que durante varios dรญas es como si el sol prรกcticamente permaneciese inmรณvil, dando la sensaciรณn de estar quieto. El dรญa 21 de diciembre es el dรญa mรกs corto de todo el aรฑo, cercano a las fiestas cristianas de las Navidades, donde la luz triunfa sobre la oscuridad, sobre las tinieblas tan temidas siempre por los distintos pueblos que han habitado la tierra. Un tiempo en el que segรบn nos dice la leyenda, El Espรญritu de las Navidades baja para hacer los deseos de los mortales realidad, para llenar de buenos deseos sus corazones, para festejar con alegrรญa esos dรญas de fiesta donde la prosperidad y la abundancia serรกn peticiones hechas para el nuevo aรฑo, en el que segรบn nos dicen si pedimos de todo corazรณn, esos milagros que pensamos que no estรกn destinados para nosotros se nos mostrarรกn por sorpresa.

    La Navidad, tiempo de amor y de paz, de desear lo mejor para nosotros mismos y para todos los demรกs. Un tiempo en el que los sentimientos estรกn mรกs a flor de piel, de risas y diversiรณn para muchos, pero tambiรฉn para otros de llanto y dolor, de recordar de forma especial a aquellos que quedaron en el camino de nuestras vidas, los que pasaron por ella dejando una huella mejor o peor. Aquellos que perdieron algo o mucho de sรญ mismos, que olvidaron lo que son los sueรฑos, envolviรฉndose en el dรญa a dรญa, abandonรกndose a los engaรฑos que las luces y colores que decoran nuestras ciudades, en un intento de maquillar bajo tanta hipocresรญa la realidad que muchos prefieren esconder e incluso ignorar, la realidad de aquellos que en su soledad, no ven otra cosa en estos dรญas que el desinterรฉs de un mundo que no quiere saber y prefiere olvidar los gritos de una Tierra que agoniza.

    Por eso para muchos no es un tiempo de felicidad, sino un tiempo en el que la falsedad estรก mรกs presente que en el resto del aรฑo. El momento en el que una parte del planeta derrocha y tira sin mesura, sin pensar tan siquiera que todo eso que para ellos estรก de mรกs para muchos otros estรก de menos, no teniendo tan siquiera en esos dรญas lo mรกs mรญnimo para paliar de alguna forma su hambre y su sed. No deja de ser irรณnico y cruel que mientras una parte del planeta muere por la abundancia, por la gula y glotonerรญa, por lo que en su avaricia roba a los demรกs, esa otra parte muera por carecer de lo mรกs mรญnimo, por falta de lo que todo ser vivo deberรญa tener sin necesidad de suplicar por ello. La Tierra nos pertenece a todos, sus frutos nos pertenecen a todos, Gaia es la madre que nos provee a todos sin mirar raza, ni credos, ni condiciรณn.

    Pero para muchos, para la mayorรญa es mejor mirar hacia otro lado, dejarse llevar por la rutina, la monotonรญa y la apatรญa que controlan nuestras vidas, es mejor disfrutar de todo cuanto mรกs mejor, sin pensar, sin importar que pueda ocurrir en otros lugares, sitios que quizรกs no estรฉn tan lejos de donde nosotros vivimos, pero que es mejor no ver, hacer como que no se sabe y mรกs en estas fechas, donde todos sacan sus mejores «disfraces» y sus mejores «mรกscaras».

    El solsticio de invierno una รฉpoca donde los cielos se oscurecen con las nubes, donde la lluvia alimenta la tierra y la nieve lo cubre todo con su manto. Un tiempo donde la tierra en su cansancio en ocasiones, muestra su disconformidad con la especie dominante arrasando y destruyendo todo lo que encuentra a su paso, seรฑales que en nuestra ignorancia preferimos no ver. Mensajes de una tierra que clama cada vez con mรกs fuerza, pidiendo una justicia que nosotros como residentes forasteros nos negamos a dar. El solsticio de invierno nos invita a reflexionar, a mirar en nuestro interior, a renovarnos, a analizar en profundidad sobre todo lo que nos rodea. Pensemos, profundicemos en nuestras vidas y como esta afecta no solo a nosotros mismos, sino a todo lo que nos envuelve, a todos los seres con los que compartimos esta hermosa casa. No olvidemos que aunque cada uno de nosotros somos รบnicos como individuos, nos guste o no nos guste formamos parte de un Todo.

Yule: «La Rueda».

    Para los antiguos celtas, adoradores de la naturaleza que sabรญan de la importancia de esta y vivรญan en armonรญa con ella, todas las fiestas que eran parte de su calendario, que formaban parte de su rueda de la vida tenรญan gran importancia y un profundo significado. Nada se dejaba al azar, a diferencia de los hombres actuales que en la gran mayorรญa de las ocasiones ni saben por quรฉ celebran unas fiestas, ni tan siquiera lo que estas significan, estos antiguos pueblos considerados por muchos como gente bรกrbara, no hacรญan nada sin que tuviese un significado relacionado con sus vidas, con la comunidad con la que convivรญan. Agradeciendo a la naturaleza los bienes que esta les otorgaba, intentando vivir en armonรญa con ella, como forma de agradecimiento a todo lo que esta les proveรญa.

    Sus vidas dependรญan de ello y por esto precisamente acogรญan los dones que esta les brindaba con generosidad, con el mejor de los agradecimientos. Sus fiestas, todas relacionadas con los ciclos de la vida recibรญan diferentes nombres, no cogidos por capricho, nombres cuyo significado encerraban toda la magia y el saber de esos pueblos. En Yule la Rueda del Aรฑo estรก en su momento mรกs bajo, preparรกndose, esperando para volver a subir y de nuevo comenzar hasta completar vez tras vez, los diferentes ciclos por los que todos vamos a pasar tantas veces como dure nuestra efรญmera existencia.

    Yule, fiesta que se celebra cada solsticio de invierno estรก relacionada con la mitologรญa de los pueblos nรณrdicos, con el mundo celta, un mundo que hoy dรญa va cobrando cada vez mรกs fuerza. Esta fiesta que puede parecer que pertenece a tiempos pasados, en realidad nunca muriรณ, hoy dรญa son muchas las personas que la celebran por fin sin miedos, sin tener que disfrazar su verdadero nombre, su autรฉntico significado para asรญ hacerlo mรกs aceptable a los ojos de aquellos que durante tantos siglos, demasiados, y por medio del terror impusieron su voluntad, haciendo que esta celebraciรณn al igual que otras consideradas «paganas» por estos fanรกticos ignorantes, fuera considerada como no apropiada para las gentes de bien.

    Yule es la primera de los cuatro Sabbats menores que el mundo celta celebraba, y que aรบn hoy festeja. La noche mรกs larga del aรฑo, y es en ese 21 de diciembre, 21 de junio para los del hemisferio sur, cuando por un momento que a nuestros antepasados podรญa parecer eterno, esas temidas tinieblas se apoderaban de la luz devorรกndola y engullรฉndola para luego regurgitarla y llenar de nuevo toda la Tierra, de la claridad que traerรญa paz y sosiego a sus habitantes.

    La noche mรกs frรญa y mรกs larga, en la que en un intento de ayudar a que volviese la deseada luz y esta de nuevo venciera a la oscuridad, las gentes encendรญan fogatas danzando a su alrededor para asรญ de esta forma favorecer su regreso, intentando ahuyentar tambiรฉn por medio de estas luminiscencias a esos malos espรญritus que amparรกndose en las sombras aprovechaban para apoderarse de los sueรฑos e ilusiones de los mortales, cambiando estos por temores y desasosiegos que hacรญan que se tornasen en esclavos de esos seres que habitaban en los lugares mรกs sombrรญos y desapacibles.

    Es en estos dรญas cuando el Dios sol, como creador de vida, renace despuรฉs de haber muerto en Samhain. Es en esta fiesta donde se pone, como su propio nombre indica, «fin del verano», final a esta etapa, comenzando para sus seguidores el nuevo aรฑo, dando lugar asรญ a un nuevo comienzo de la rueda del aรฑo. En Samhain el Dios sol estรก muriendo para volver a renacer en Yule. Ese Yule, que procede del nรณrdico Jul y que en la lengua anglosajona significa rueda, nos recuerda que de nuevo la rueda de la vida comienza a girar y que de cada uno de nosotros va a depender lo que decidamos hacer en ese nuevo ciclo, con esa nueva oportunidad que se nos ofrece para cambiar, para proyectar todo aquello que queramos para esa vida que comienza otra vez.

    Podemos de forma figurada morir en Samhain al igual que el Dios sol para de nuevo en Yule renacer, haciendo que ese pasado ya muerto no nos estorbe para afrontar el futuro que se nos presenta repleto de nuevas ilusiones. Un nuevo amanecer que como si de una hoja de papel en blanco se tratase, estรก por escribir. El ciclo de la muerte que representa los dรญas mรกs cortos da lugar de esta forma al ciclo del renacimiento, del volver a nacer siendo ahora los dรญas mรกs largos.

    Como dato curioso, podemos referirnos al muรฉrdago una de las plantas de mayor poder en estas fiestas, y que para los druidas era sagrada por estar relacionada con la fertilidad. Se nos cuenta que en el lugar donde se encuentre esta planta no ha de faltar el amor, ya que los besos dados bajo ella nos aseguran el amor eterno. Un regalo hecho por los Dioses a la humanidad, para proporcionarles protecciรณn y al mismo tiempo llenarlos de ilusiรณn.

Donde lo «Pagano» se convierte en cristiano.

    En Navidad, tรฉrmino que nos viene de la palabra latina nativitas es decir nacimiento, la mayorรญa de las Iglesias Cristianas celebran el nacimiento de Jesรบs el dรญa 25 de diciembre. Aunque hay que decir que hoy dรญa, prรกcticamente nadie estรก de acuerdo en que esta sea la fecha en la que realmente naciรณ aquel que fue llamado el Hijo de Dios, ya que en ningรบn lugar de la Biblia encontramos la fecha en la que este naciรณ. Para muchos estudiosos del tema una fecha mรกs creรญble y basรกndose en el texto de Lucas 2:8, serรญa antes de octubre, en este texto se nos cuenta que los «pastores vivรญan a campo raso y guardaban las vigilias de la noche sobre sus rebaรฑos», por eso se piensa que no podรญa tratarse de una รฉpoca tan frรญa como diciembre. Otro dato a tener en cuenta es que Josรฉ y Marรญa, y segรบn se nos cuenta en Lucas 2:1-4 fueron a censarse a Belรฉn, evidentemente esto no se hubiese ordenado en una รฉpoca donde las temperaturas fuesen extremadamente bajas, y no se hiciese posible ir con seguridad por los caminos.

    Otros tratando de dar una fecha mรกs exacta sobre el aรฑo en que Jesรบs naciรณ, se basan en el nacimiento de su primo Juan el Bautista, suceso que se nos narra en el capรญtulo primero del evangelio de Lucas; la destrucciรณn del templo por Tito el 5 de agosto del aรฑo 70 d. C. historia que nos confirma el historiador Flavio Josefo, y que tambiรฉn encontramos en el Talmud; y el turno de sacrificios que los sacerdotes prestaban en el templo (1 Crรณnicas 24:7-19), para de esta forma llegar a la conclusiรณn de que la fecha probable fuese en el otoรฑo del aรฑo 2 a. C, siendo para algunos la fecha exacta el 29 de septiembre del aรฑo 2 a. C. Otra fecha, aunque cuenta con detractores por considerar que su cรกlculo fue errรณneo, es la del aรฑo 753. Fecha seรฑalada por el monje y astrรณnomo Dionisio el Exiguo. Fue el papa Juan I quien en el aรฑo 525, pidiรณ a este erudito que fijase la fecha en la que naciรณ Jesรบs como el primer aรฑo de la era cristiana, para sus cรกlculos Dionisio toma como referencia el reinado de Herodes el Grande, se sabe que Jesรบs naciรณ cuando este rey gobernaba Judea. Pero el fallo de Dionisio, fue que al querer fechar el reinado de este gobernante errรณ entre 4 y 7 aรฑos. Este cรกlculo le llevรณ a fijar el aรฑo 1 de la era cristiana en el 753 de la era de roma, es decir cuando Jesรบs tenรญa alrededor de 4 aรฑos.

    Tambiรฉn estรกn los que seรฑalan, tomando como referencia el evangelio de Lucas 3:1-3, el aรฑo 4 a. C. como fecha posible, ahรญ se nos cuenta que Juan el Bautista comenzรณ a predicar cuando Tiberio Cesar llevaba 15 aรฑos gobernando. Se piensa que Tiberio subiรณ al trono en el aรฑo 764 desde la fundaciรณn de Roma, esto nos llevarรญa al aรฑo 779 de Roma. En este decimoquinto aรฑo del reinado de Tiberio segรบn Lucas 3:21, Jesรบs fue bautizado por Juan el Bautista, por lo que si en esta fecha, como afirma el mismo evangelio en Lucas 3:23, Jesรบs contaba con 30 aรฑos esto quiere decir que naciรณ en el aรฑo 749 de Roma, es decir, el aรฑo 4 a. C.

    Un tema polรฉmico en lo que a muchos les cuesta llegar a un acuerdo dejando en ocasiones, que la fe se anteponga a la razรณn. De lo mรกs triste que hay es tropezarse con aquellos que odiando esta razรณn, no dudan en pasar a sangre y fuego a todos aquellos que se opongan a sus designios, creyรฉndose en posesiรณn de la verdad por pensar ser los elegidos de unos dioses que tan solo existen en sus perversas y delirantes mentes.

    Haciendo caso de lo que nos dice la historia, la fiesta de la Navidad no empezรณ a celebrarse hasta el siglo IV, cuando el papa Julio I comenzรณ a festejar la Navidad decidiendo que el nacimiento de Jesรบs fuese el 25 de diciembre, para asรญ de esta forma y ante la fuerza que seguรญan teniendo las celebraciones del solsticio de invierno, facilitar de alguna manera el trรกnsito de la antigua religiรณn a la nueva sin que sus seguidores tuviesen que hacer grandes cambios, que en muchas ocasiones no estaban dispuestos a llevar a cabo.

    Antes del cristianismo, bajo el Imperio Romano se celebraban las Saturnales en honor del dios Saturno, la tambiรฉn llamada fiesta de los esclavos, ya que durante la semana que duraba la fiesta, los esclavos podรญan disfrutar de ciertos privilegios. Se celebraba el nacimiento del «Sol Invictus», comenzaban estas fiestas con un sacrificio en honor al dios, seguรญan banquetes, juerga y diversiรณn. Los amigos y familiares intercambiaban regalos. Una fiesta donde se celebraba el fin de las temidas tinieblas dando lugar a un nuevo aรฑo. Fue durante esa antigua Roma, donde la Sacerdotisa pronunciaba para el Rito de la Saturnalia en honor al dios Saturno, unas bellas palabras para asรญ dar la bienvenida al solsticio de invierno, para que la luz volviese cuanto antes a iluminar las vidas de todos sacรกndolos de las perpetuas tinieblas. Para que la rueda que no deja de girar, lo haga a nuestro favor.

    De esta forma, nos damos cuenta como la Iglesia al ver que no era capaz, de eliminar estas celebraciones procedentes de la antigua tradiciรณn, astutamente decidiรณ establecer fiestas «cristianizadas» que coincidieran en lo mรกs posible, en las mismas fechas con las festividades no cristianas. No fue por casualidad que el nacimiento del Niรฑo Dios, se hiciese coincidir sobre las mismas fechas en que los pueblos del antiguo saber, tenรญan marcados como el nacimiento de sus Dioses Solares.

  Asรญ tradiciones asociadas a la Navidad, tienen sus raรญces mรกs profundas en los ritos de estas pasadas creencias, como por ejemplo la costumbre de intercambiar regalos, encender velas para dar la bienvenida al Astro Rey, el comer y beber en abundancia, cantar, tomar dulces propios de esa รฉpoca del aรฑo, adornar nuestras casas; asรญ como tambiรฉn el tradicional รกrbol de Navidad con todos sus adornos. Para los antiguos celtas esta tradiciรณn del รกrbol estaba estrechamente relacionada con el nacimiento de su Dios del Sol, el รกrbol era la representaciรณn de Yggdrasil, considerado por la mitologรญa de estos pueblos como el รกrbol de la vida o del Universo, fue en este sagrado fresno donde Odรญn su deidad mรกs importante permaneciรณ colgado durante nueve dรญas.

    De esta manera vemos como todo lo referente a estas fiestas estรก estrechamente relacionado con el ayer, con el pasado, con las costumbres, creencias y tradiciones de pueblos que forman parte de nuestras vidas, siquiera sin saberlo y sin conocerlos en muchas ocasiones. Fiestas que para ellos tenรญan un significado que con el pasar del tiempo se ha desvirtuado, se ha degradado hasta lo que conocemos hoy, un momento que en muchas ocasiones parece que tan solo preocupa gastar cuanto mรกs mejor y que para muchos, carece totalmente de significado real.

    Sea como fuere es tiempo de desear lo mejor tanto para los que crean en Yule, en la Navidad, en nada o incluso para aquellos que ven en todo esto una gran falsedad, unas fechas llenas de hipocresรญas y de mentiras edulcoradas y disfrazadas, un tiempo en donde los deseos de paz y felicidad tan solo forman parte de la mascarada que forma parte de la vida, de esta vida que unos pocos han fabricado para su propio beneficio sin importarle lo mรกs mรญnimo el bien comรบn.

    Que seamos capaces de escapar de las perpetuas nieves, de salir de las tinieblas a la luz adentrรกndonos sin miedos en las cรกlidas tierras, donde encontraremos todo lo que nuestras almas ansรญan desde el principio de los tiempos.

    ¡Feliz Solsticio de Invierno! ¡Feliz Yule! ¡Feliz Navidad! Con el deseo de que el prรณximo solsticio de invierno nos ayude a ver mรกs allรก de la superficie, mรกs allรก de lo que solo nos dejan ver. Que seamos capaces de escapar de las perpetuas nieves, de salir de las tinieblas a la luz y de adentrarnos sin miedos en las cรกlidas tierras, donde encontraremos todo lo que nuestras almas ansรญan desde el principio de los tiempos. Al igual que la Sacerdotisa que daba comienzo a las Saturnales pronunciando las palabras que darรญan principio a las fiestas, nos unimos a Ella para decir:

    «Esta es la noche del solsticio, la noche mรกs larga del aรฑo. Ahora las tinieblas triunfan y aun asรญ todavรญa queda un poco de luz. La respiraciรณn de la naturaleza estรก suspendida, todo espera, todo duerme. El Rey Oscuro vive en cada pequeรฑa luz. Nosotros esperamos al alba cuando la Gran Madre darรก nuevamente a luz al sol, con la promesa de una nueva primavera. Asรญ es el movimiento eterno, donde el tiempo nunca se detiene, en un cรญrculo que lo envuelve todo. Giramos la rueda para sujetar la luz. Llamamos al sol del vientre de la noche. Asรญ sea».

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!


    Extracto del libro: Los Celtas: Un mundo por descubrir.

LOS CELTAS | ROSA SANTIZO PAREJA | SELEER 


POR ROSA SANTIZO PAREJA © 2024

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