En un mar de estrellas
El tiempo se detuvo; lo capturรณ de igual forma que el รกmbar atrapa al incauto insecto, inmortalizรกndolo de forma tan bella para toda la eternidad. Ahรญ estaba petrificado viendo todas las Edades por las que esos humanos despreciables habรญan creรญdo decidir deambular, ignorando su existencia. Pero รฉl sรญ habรญa existido, y aรบn existรญa gracias a esos pocos que de รฉpoca en รฉpoca se pasaron el testigo, no renegando de su esencia, jugรกndose incluso sus propias vidas, no permitiendo de esta forma que su muerte fuese total. Aun asรญ, su fuerza era dรฉbil; necesitaba mรกs acรณlitos para que le insuflasen ese aliento de vida, la energรญa que necesitaba para su total despertar. Lug, el Gran Dios sumido en un letargo que ya duraba demasiadas edades, aรฑoraba su pasado vigor, la vida que no tenรญa fin donde gozaba y disfrutaba de lo que el cielo y la tierra le ofrecรญan, una felicidad que compartรญa con sus hermanas y hermanos que ahora...